jueves, 10 de febrero de 2022

No está loco, tiene un Trastorno de personalidad

Un trastorno de personalidad es un tipo de trastorno mental en el cual tienes un patrón de pensamiento, desempeño y comportamiento marcado y poco saludable. Una persona con trastorno de personalidad tiene problemas para percibir y relacionarse con las situaciones y las personas. Aaron Temkin Beck los trata en su libro Terapia cognitiva de los trastornos de personalidad, y aunque es un libro orientado hacia los profesionales de la psicología, sí tiene mucho contenido para que el resto de los mortales entendamos qué son y qué personas pueden sufrirlo. 

Aaron Temkin Beck (1921-2021) ha sido​ uno de los máximos exponentes de la psicología del siglo XX y padre de la terapia cognitiva. Fue Presidente del Beck Institute for Cognitive Therapy and Research​ y profesor de Psiquiatría en la Universidad de Pensilvania.​ Se graduó en Medicina en la universidad de Yale en 1946. En 1960 Aaron Beck desarrolló el sistema de psicoterapia llamado terapia cognitiva conductual, utilizada en el tratamiento de la depresión clínica y de varios trastornos de ansiedad. La depresión y la ansiedad son enfermedades comunes en los pacientes de los psicólogos, pero además encierran un problema mayor, es decir, un trastorno de personalidad. Normalmente los pacientes que acuden a su terapia son enviados por familiares que notan un comportamiento extraño en su ser querido, aunque ellos lo nieguen. Esta negación es la principal causa de que el paciente abandone la terapia a las pocas semanas, alegando que o bien no están locos o que simplemente tienen mala suerte en la vida. Por ejemplo, podemos poner un caso en que una mujer atractiva y joven acude al psicólogo por estar deprimida porque no encuentra pareja. Al indagar en la terapia se le comunica que su depresión es causa de un trastorno de personalidad narcisista, por ejemplo, y también su mala suerte con los hombres. En este punto, la mayoría de pacientes abandonan la sesión porque un narcisista nunca reconocerá que está enfermo, y por lo tanto el psicólogo sólo dice tonterías. Y seguirá medicándose para "curar" su depresión sin saber que las pastillas no la curarán jamás. 

Para finalizar la introducción sólo quiero decir que el primer paso para curarse es reconocer que uno está enfermo; el segundo paso es despojarse de esos tabús tan perjudiciales de nuestra sociedad moderna que dicen que al psicólogo sólo van los locos (y ningún ser racional puede verse a sí mismo como loco, ¿no?); y tercer paso es quererse curar a toda costa (porque todos conocemos gente que les encanta ir de víctimas y así coger bajas por depresión para ahorrarse ocho horas de trabajo diarias y ser también el centro de atención). Por lo tanto, si usted en esta reseña se ve identificado con algún trastorno, acuda al psicoterapeuta y verá cómo su cuerpo, su mente y los que le quieren se lo agradecerán.

P.D. Si usted es de los que piensan que no le quiere nadie, acuda también a curarse y comprobará que una vez curado le querrá más gente de la que se imagina. 

Beck comenta que "Los pacientes con trastornos de la personalidad a menudo ven los desórdenes con los que se enfrentan en el trato con otras personas o en sus tareas como externos a ellos, y por lo general independientes de su propia conducta o percepción. A menudo se describen como víctimas de los otros o, más globalmente, del «sistema»". Hay heurísticos (pistas) que indican la posibilidad de que usted tiene un problema, y pueden ser estos:

  1. Un paciente o un conocido suyo informa: «Oh, siempre ha hecho eso, desde que era un niño», o bien el paciente dice: «Siempre he sido así».

  2. El paciente no acepta el régimen terapéutico. 

  3. La terapia parece llegar a una interrupción súbita sin ninguna razón aparente. 

  4. Los pacientes no parecen tener la menor conciencia del efecto de su conducta sobre los demás. Hablan de las respuestas de los otros, pero no ven la conducta provocativa o disfuncional que pueden presentar ellos mismos.

  5. Hay un problema que concierne a la motivación del paciente para el cambio. Esta dificultad es especialmente real con aquellos que han sido «enviados» a la terapia por miembros de la familia o por un tribunal. El paciente dice estar de acuerdo con la terapia y da importancia al cambio, pero en realidad parece actuar como para evitarlo.

  6. Los problemas de personalidad del paciente le parecen aceptables y naturales. Por ejemplo, un paciente deprimido puede decir: «Sólo quiero librarme de esta depresión. Sé perfectamente lo que es sentirse bien, y quiero volver a sentirme así». El paciente puede ver los problemas como si éstos fuesen él mismo: «Así es como soy», «Esto es lo que yo soy». Esto no indica de ningún modo que se sienta cómodo con su estilo de personalidad y las conductas que le acompañan. Por otro lado, un paciente con un trastorno narcisista de la personalidad quizá no reconozca ningún problema, salvo la negativa o renuencia de los otros a admirarle y a tenerle en alta estima.

"Una de las consideraciones más importantes en el tratamiento de pacientes con trastornos de la personalidad es que se debe tener conciencia de que la terapia provocará ansiedad, porque se le pide al individuo que vaya más allá del cambio de una cierta conducta, o de dar un marco nuevo a una percepción. Se le pide que renuncie a lo que es y a como se ha definido a sí mismo durante muchos años. Este cambio puede provocar ansiedad y reconocer el paciente esa ansiedad es crucial para el éxito de la terapia". Es curioso este párrafo porque muchos pacientes quieren curarse pero sin querer cambiar su forma de ser. Esto sería absurdo, como el que va al médico a tratarse un resfriado pero quiere seguir con la tos seca y los mocos colgando de la nariz. Usted tiene depresión o ansiedad y para curarse debe cambiar su modo de actuar frente a la vida, es lógico. No se puede adelgazar atiborrandóse a chocolate, ¿no creen? Si quiere cambiar su vida, asuma y actúe.

A continuación les presentaré los rasgos más característicos de los trastornos de personalidad citados por Beck. Si usted o alguno de sus seres queridos se ven identificados, podrán encontrar más información en este mismo blog poniendo en la casilla de buscar las siglas de dicho trastorno. 

Antes de pasar a los síntomas quiero recalcar que esta reseña no busca ni acusar ni reírse de nadie. Esta reseña está escrita con toda la buena intención del mundo para ayudar a todos aquellos enfermos a curarse y por ende a todos los que les rodean a ser más felices, incluido el enfermo mismo. Así mismo, también diré que la mayoría de enfermos son inocentes de padecer los síntomas y que los culpables suelen ser por este orden los padres, las amistades y las diferentes instituciones sociales (escuela, medios de comunicación, etc.). Espero que con esta aclaración el enfermo encuentre una excusa para sanarse y en el futuro pueda decir: la sociedad me hizo así, yo no lo permití y ahora soy feliz.


Cómo identificar el trastorno de la personalidad por evitación (TPE)

  • Soy socialmente inepto e indeseable en el trabajo y en las situaciones sociales.

  • Las otras personas son potencialmente críticas, indiferentes o despectivas, o pueden rechazarme.

  • No tolero los sentimientos desagradables.

  • Si los demás se acercan a mí, descubrirán mi yo «real» y me rechazarán.

  • Quedar expuesto como inferior o inadecuado sería intolerable.

  • Debo evitar a toda costa las situaciones desagradables.

  • Si siento o pienso algo desagradable, debo tratar de apartarlo de mi mente o distraerme —por ejemplo, pensando en otra cosa, tomando un trago, con drogas o viendo televisión.

  • Debo evitar las situaciones en las que atraigo la atención, o ser lo menos llamativo posible.

  • Los sentimientos desagradables aumentan de intensidad y se vuelven incontrolables.

  • Si otros me critican, deben de tener razón.

  • Es mejor no hacer nada que intentar algo que pueda fracasar.

  • Si no pienso en un problema, no tengo que hacer nada al respecto.

  • Cualquier signo de tensión en una relación indica que va mal; por lo tanto, debo cortarla.


Cómo identificar el trastorno de la personalidad por dependencia (TPD)

  • Soy alguien necesitado y débil.

  • Necesito que alguien esté siempre a mi alcance para ayudarme en lo que tengo que hacer; de lo contrario sucederá algo malo.

  • La persona que me ayuda puede ser segura, darme lo que necesito y apoyarme, si quiere hacerlo.

  • Si me dejan solo, no puedo valerme por mí mismo.

  • Estoy básicamente solo, a menos que pueda aferrarme a una persona más fuerte.

  • Ser abandonado es lo peor que me puede pasar.

  • Si no me aman, seré siempre infeliz.

  • No debo hacer nada que ofenda a quien me apoya o me ayuda.

  • Debo ser sumiso para conservar su benevolencia.

  • Debo tener acceso a esa persona en todo momento.

  • Debo cultivar la relación más íntima posible.

  • No puedo tomar decisiones por mí mismo.

  • No sé desenvolverme bien como otras personas.

  • Necesito que otros me ayuden a tomar decisiones o me digan qué tengo que hacer.


Cómo identificar el trastorno pasivo-agresivo de la personalidad (TPAP)

  • Soy autosuficiente, pero necesito que los otros me ayuden a alcanzar mis objetivos.

  • El único modo de seguir respetándome a mí mismo es afirmarme de modo indirecto —por ejemplo, no cumpliendo exactamente con las instrucciones.

  • Me gusta tener relaciones estrechas, pero no a costa de ser dominado.

  • Las figuras de autoridad tienden a ser intrusivas, exigentes, entrometidas y controladoras.

  • Tengo que resistir la dominación de las personas con autoridad, pero al mismo tiempo conservar su aprobación y aceptación.

  • Ser controlado o dominado por los demás es intolerable.

  • Tengo que hacer las cosas a mi manera.

  • Establecer plazos, satisfacer los requerimientos y adaptarse a los demás son golpes directos a mi orgullo y autosuficiencia.

  • Si sigo las reglas como la gente espera que lo haga, limitaré mi libertad de acción.

  • Es mejor no expresar mi ira de modo directo, sino mostrar mi desagrado desobedeciendo.

  • Sé lo que es mejor para mí, y nadie tiene que decirme lo que debo hacer.

  • Las reglas son arbitrarias y me asfixian.

  • Todos suelen ser demasiado exigentes.

  • Si una persona me parece demasiado mandona, tengo derecho a no hacer lo que me pide.


Cómo identificar el trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad (TOCP)

  • Soy totalmente responsable por mí mismo y los demás.

  • Para que las cosas se hagan, sólo puedo contar conmigo mismo.

  • Los demás tienden a ser demasiado informales, a menudo irresponsables, autocomplacientes o incompetentes.

  • Es importante que cualquier tarea se realice a la perfección.

  • Necesito orden, sistema y reglas para que la tarea se realice bien.

  • Si no soy sistemático, todo se derrumbará.

  • Cualquier falla o defecto en la ejecución puede provocar una catástrofe.

  • En todos los casos es necesario atenerse a las normas más estrictas, o las cosas se derrumban.

  • Necesito un control total de mis emociones.

  • La gente tiene que hacer las cosas a mi manera.

  • Si no actúo con la mayor competencia, fracasaré.

  • Los fallos, defectos o errores son intolerables.

  • Los detalles son extremadamente importantes.

  • Por lo general, mi modo de hacer las cosas es el mejor.



Cómo identificar el trastorno antisocial de la personalidad (TAP)

  • Tengo que preocuparme por mí mismo.

  • La fuerza o la astucia son los mejores medios para hacer las cosas.

  • Vivimos en una selva en la que sobreviven los más fuertes.

  • Me golpearán a mí si no golpeo primero.

  • No es importante cumplir las promesas ni pagar las deudas.

  • Mentir y hacer trampas está bien, mientras a uno no lo atrapen.

  • He sido tratado injustamente y tengo derecho a conseguir por cualquier medio lo que me corresponde.

  • Los otros son débiles, y merecen que los dominen.

  • Si no desplazo a los demás, ellos me desplazarán a mí.

  • Debo hacer todo lo que puedo hacer.

  • Lo que los demás piensen de mí no tiene ninguna importancia.

  • Si quiero algo, debo hacer todo lo necesario para conseguirlo.

  • Puedo hacer las cosas y no tengo que preocuparme por las malas consecuencias.

  • Si una persona no sabe defenderse, ése es su problema.


Cómo identificar el trastorno narcisista de la personalidad (TNP)

  • Soy una persona muy especial.

  • Puesto que soy superior, tengo derecho a un trato y privilegios especiales.

  • A mí no me obligan las reglas que valen para los demás.

  • Es muy importante obtener reconocimiento, elogio y admiración.

  • Si los demás no respetan mi estatus, deben ser castigados.

  • Todos tienen que satisfacer mis necesidades.

  • Los demás deben reconocer lo especial que soy.

  • Es intolerable que no se me tenga el debido respeto o que no consiga aquello a lo que tengo derecho.

  • Las otras personas no merecen la admiración o la riqueza que tienen.

  • La gente no tiene ningún derecho a criticarme.

  • Mis necesidades están por encima de las de cualquier otro.

  • La gente debería preocuparse por promocionarme, porque tengo talento.

  • Sólo me comprenden las personas tan inteligentes como yo.

  • Tengo todas las razones para esperar grandes cosas.


Cómo identificar el trastorno histriónico de la personalidad (THP)

  • Soy una persona interesante, estimulante.

  • Para ser feliz necesito que otras personas me presten atención.

  • Si no entretengo o impresiono a la gente, no soy nada.

  • Si no atraigo la atención de los demás, no les gustaré.

  • El modo de conseguir lo que quiero consiste en deslumbrar o divertir a la gente.

  • Las personas que no me responden muy positivamente, son malas.

  • Es terrible que la gente me ignore.

  • Debo estar en el centro de atención.

  • No tengo que preocuparme por pensar mucho las cosas: puedo seguir mis intuiciones.

  • Si entretengo a la gente, no advertirán mis debilidades.

  • No soporto el aburrimiento.

  • Si siento que me gusta hacer algo, debo hacerlo. 

  • La gente sólo me prestará atención si actúo de manera extrema.

  • Los sentimientos y la intuición son mucho más importantes que el pensamiento y la planificación racionales.


Cómo identificar el trastorno esquizoide y esquizotípico de la personalidad (TEP)

  • No importa lo que otras personas piensen de mí.

  • Para mí es importante ser libre e independiente de los demás.

  • Disfruto más haciendo cosas a solas que con otros.

  • En muchas situaciones, estoy mucho mejor si me dejan solo.

  • En lo que decido hacer, los otros no influyen sobre mí.

  • Para mí no tiene importancia la intimidad con otras personas.

  • Yo establezco mis propias normas y metas.

  • Para mí la privacidad es mucho más importante que la relación con la gente.

  • No me importa lo que piensan otras personas.

  • Puedo manejar las cosas a mi manera, sin la ayuda de nadie.

  • Es preferible estar solo y no sentirse «pegado» a otras personas.

  • No debo confiar en los demás.

  • En la medida en que yo mismo no me comprometo, puedo usar a la gente para mis propios fines.

  • Las relaciones son complicadas y coartan la libertad.


Cómo identificar el trastorno paranoide de la personalidad (TPP)

  • No puedo confiar en los demás.

  • La gente actúa por motivos ocultos.

  • Si no me mantengo alerta, tratarán de usarme o manipularme.

  • Tengo que estar constantemente en guardia.

  • No es seguro confiar en otras personas.

  • Si las personas actúan amistosamente, quizá traten de usarme o explotarme.

  • La gente se aprovechará de mí si le doy la oportunidad.

  • En su mayor parte, las otras personas son hostiles.

  • Tratarán deliberadamente de rebajarme.

  • A menudo la gente trata deliberadamente de molestarme.

  • Si llegan a pensar que pueden tratarme mal, tendré un problema grave.

  • Si descubren cosas sobre mí, las usarán en mi contra.

  • A menudo la gente dice una cosa y quiere decir otra.

  • Una persona próxima a mí puede ser desleal o infiel.


Cómo identificar el trastorno límite de personalidad (TLP)

  • Relaciones intensas e inestables

  • Falta de un sentido claro de la identidad (confusión o incoherencia respecto de las metas, las prioridades y los valores)

  • Episodios de ira intensa e incontrolada

  • Conducta impulsiva

  • Sentimientos crónicos de vacío, aburrimiento o soledad

  • Conductas de acting-out

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