domingo, 1 de agosto de 2021

El mensaje Arcturiano

A estas alturas, si usted aún cree que somos la única raza inteligente en el universo es porque su egocentrismo no tiene límites. Y si cree que no estamos solos pero que sí somos los que mejor tecnología tenemos en el infinito universo es porque su ingenuidad tampoco tiene límites. Y si usted es de esos que se interesan por el fenómeno OVNI y los extraterrestres que los pilotan, sabrá un poco (o mucho) de lo que voy a hablar.

Este artículo está basado en el libro Descubre el mensaje arcturiano, de Salomon Angels y se completa con citas de otro libro igualmente interesante, Coincidencias Imposibles de Josep Guijarro. Por supuesto, el libro de los arcturianos es auto publicado y vendido en Amazon y pocas librerías más, y no es ni será (ojalá me equivoque) un bestseller internacional. Y no es porque sea malo, al contrario. No será jamás un bestseller porque a las razas extraterrestres que nos gobiernan no les interesa que leamos estas cosas, ya que sabríamos lo mismo que ellos, o más. Les pondré un ejemplo católico. Al inicio de su formación, la Iglesia cristiana defendía la reencarnación y por tanto la vida tras la muerte. En la Alta Edad Media la Iglesia renunció a la reencarnación porque los pobres campesinos que trabajaban sus tierras no hacían más que suicidarse para poder reencarnar en una vida mejor, y por lo tanto las numerosas tierras eclesiásticas quedaban sin labrar y los mensajeros de Cristo en La Tierra perdían mucho dinero. La Iglesia no sólo condenó la reencarnación sino que maldijo el suicidio y explotó aquello del cielo y el infierno. Pues bien, los que nos gobiernan hacen con los extraterrestres lo mismo que la Iglesia medieval con la reencarnación: ridiculizan la verdad para que sigamos siendo tontos del culo y manejables por ellos. Ahora entremos en materia.

Los arcturianos es una raza humanoide muy, muy avanzada. Viven en paz en su planeta desde hace mucho, tienen una tecnología digna de la mejor película de Marvel y su misión  en nuestro planeta es enseñarnos a avanzar espiritualmente. Los arcturianos son altos, de piel azulada, cráneo alargado y ojos negros grandes almendrados. Viven unos 400 años y encarnan y desencadenan a su gusto, sobretodo cuando desean descansar su espíritu. Estos seres nos vigilan desde el espacio, desde su 5ª dimensión y se encargan de enseñar a humanos avanzados espiritualmente el arte de sanar mediante el uso de energías e influir en artistas y escritores para que den a conocer el mensaje de amor universal para que nuestro planeta entre en la 5ª dimensión, algo que se está preparando desde 2012 (¿recuerdan el calendario Maya?) y que las fuerzas oscuras que manejan los hilos están intentando evitar por todos los medios. ¿Por qué?, se preguntarán ustedes. Entrar en la 5ª dimensión significa paz, no enfermar, conocer nuestras vidas pasadas, ser conscientes de nuestros errores. Ahora entienden por qué nuestros gobernantes desean mantenernos en la 3ª dimensión. El sector armamentístico, el farmacéutico, las religiones, la política y la economía dejarían de existir. En las civilizaciones 5D no hay dinero porque se vive del intercambio, se habla por telepatía y gobierna un consejo de sabios. Además, las civilizaciones avanzadas compartirían con nosotros su avanzada tecnología para aprovechar la energía del Universo en nuestro favor para tener un planeta limpio y sostenible. Como ven, entrar en la 5ª dimensión sería la aniquilación de este desigual sistema capitalista, la desaparición de la riqueza y el poder. 

Su mensaje es simple: debemos deshacernos de nuestros miedos, de nuestras culpas y creer en nosotros mismos. Mientras dormimos, los arcturianos trabajan en nuestros cuerpos para configurarnos energéticamente para dicho salto evolutivo. Los mayores hallazgos han sucedido mientras dormimos.  Guijarro nos explica que “Niels Bohr, por ejemplo, no conseguía dar con la estructura del átomo estando despierto, así que un día le fue revelada en sueños. Al despertar la dibujó en un papel y para su sorpresa resultó ser, efectivamente, la configuración del átomo”. Pero los arcturianos no son los únicos que nos están ayudando. Según Angels son muchas las razas que velan por nosotros y que “viven" cerca de nuestro planeta. Estas razas están luchando contra las fuerzas oscuras que nos gobiernan, que nos secuestran para experimentar con nuestros genes buscando descubrir cómo funcionan nuestras emociones, porque ellos carecen de ellas y las necesitan para evolucionar. Estas razas maléficas dirigen todos los medios de comunicación y nos venden tanto en televisión y cine lo malos que pueden llegar a ser nuestros futuros visitantes (serie V, Independence Day, Mars attacks, Señales, etc…). El cine y la televisión hacen que tengamos un miedo irracional a posibles visitantes benévolos mientas ignoramos que los extraterrestres malos llevan muchos siglos entre nosotros. Aún y así, los numerosos avistamientos de OVNI's y la aparición de internet y de los móviles han hecho que nuestros dirigentes no puedan esconder por más tiempo que no estamos solos en la galaxia y están desclasificando a cuenta gotas los informes militares que hablan de ellos, pero siempre manteniendo el misterio para que nuestra imaginación (ayudada por los medios) vaya más hacia lo negativo que hacia lo positivo de unas posibles próximas visitas. 

Como decíamos, los arcturianos no son los únicos que nos ayudan. Nuestros hermanos de Orión están trabajando ya para erradicar la contaminación del planeta. Los Inviernos y los Antalya trabajan con seres encarnados en tecnologías espirituales, los Dely y los habitantes de Andrómeda nos sanan con resonancia armónica y los Pleyadianos trabajan nuestra genética para que soportamos entrar en la 5ª dimensión y así integrarnos en la gran familia galáctica de la luz. Pero nosotros también debemos poner de nuestra parte. Para empezar debemos dejar el rencor y el odio al prójimo de lado, eliminar nuestras emociones materiales como el egoísmo, la envidia o la codicia y deshacernos de nuestros chakras raíz. ¿Qué significa esto? Los chakras raíz contienen nuestros miedos, traumas y energía atascada de vidas anteriores. Por ejemplo, imaginemos que en nuestra vida presente tenemos auténtico pánico a estar solos. Este pánico procede de un trauma en una vida pasada, una vida posiblemente triste y solitaria, y se crea así un chakra raíz. Para eliminar este chakra debemos aprender a vivir solos en la vida presente y poder así evolucionar espiritualmente (para más información les recomiendo leer a Michael Newton o Brian Weiss). Estos chakras también pueden ser por ejemplo tener miedo a ser mutilados (por lo que en el presente puede que tengan un accidente y queden mutilados), a no gustar a los demás físicamente  (presente con cuerpo poco agraciado), a ser pobres, etc… Hay muchas pruebas que debemos superar para poder evolucionar espiritualmente. Para eliminar estos chakras raíz podemos acudir a psicólogos, psiquiatras, curanderos, brujos, hipnotistas, espiritistas, etc., pero realmente sólo nosotros podemos superar nuestros traumas. Lo importante, nos dicen los arcturianos, es aprender a conectarnos con La Tierra, aprender de su sabiduría y beber de su energía. Para ello es importante la meditación, el conocerse a uno mismo, confiar en nosotros y sobretodo hacer caso a nuestra intuición. Respecto a esto, en el libro de Guijarro hay muchas anécdotas pero explicaré una sucedida a Winston Churchill. En una de sus biografías “su esposa recuerda una de estas intuiciones, ocurrida al término de una visita de inspección durante el bombardeo de Londres. Aduciendo que el coche blindado era muy incómodo, Churchill solicitó regresar a Downing Street en un vehículo oficial. Estaba a punto de entrar en él por la puerta izquierda, como era su costumbre, cuando, sin motivo alguno, se detuvo, rodeó el coche y entró por la puerta derecha. Durante el trayecto una bomba explotó cerca del coche levantando las dos ruedas de la parte izquierda del automóvil. «El peso de Churchill —recuerda su esposa— impidió que se produjera una catástrofe», evitando el volcado del vehículo. Cuando la señora Churchill se enteró de lo sucedido, le preguntó qué le hizo cambiar de idea. El primer ministro le contó que un extraño impulso le obligó a detenerse y ocupar otro asiento.” Sigue Guijarro: “Todos gozamos de un sexto sentido que —lo admitamos o no— ejerce un efecto transformador en momentos importantes de nuestra vida. A menudo se manifiesta a través de los sueños, a veces en visiones, y otras, en coincidencias. Y son estas «intuiciones» las que hacen añicos el paradigma del universo causal…”. El famoso escritor J. J. Benítez, en su libro Ricki B., alude a esta intuición que nos ayuda a sobrellevar nuestros pensamientos negativos o malvados de nuestra conciencia reptil primitiva. Hacer caso a nuestra intuición puede llevarnos a vivir felizmente, mientras que dejarnos llevar por las emociones materiales puede hacernos entrar en un karma sorprendentemente maligno. Por ejemplo, en el libro de Guijarro nos cuenta que en “1893, Henry Ziegland abandonó a su novia y la joven se suicidó. Preso de la ira, su hermano lo siguió hasta su casa y le disparó a bocajarro. Creyendo que lo había matado, decidió pegarse un tiro por el crimen que acababa de cometer. Pero Ziegland no estaba muerto, la bala sólo le había rozado la cara y, en su mortal trayectoria, fue a incrustarse en un árbol del jardín. Definitivamente no era su hora. Ésta llegaría veinte años después, en 1913, cuando Ziegland decidió dinamitar las raíces del árbol, que todavía conservaba el proyectil incrustado. La explosión extrajo la bala y fue entonces cuando salió propulsada, impactando en su cabeza y vengando, de este modo tan curioso, la muerte de la joven desdichada.” Si actuamos contra algo o alguien activamos el karma. En este caso el hermano de la suicida activó un karma de venganza y tuvo sus consecuencias, decidiendo suicidarse imagino que por remordimientos. No sabemos qué karma activó Ziegland pero debió ser muy negativo para morir de manera tan… kármica. Ahora imaginen qué habría pasado si el hermano de la novia rechazada no hubiera querido vengarse. Correcto, seguiría vivo. No actuar significa no activar ese karma para nosotros y por tanto ser algo más felices. Y no crean que sólo los arcturianos nos recomiendan actuar así. Todos los libros basados en el mundo espiritual, desde Allan Kardec hasta los mencionados anteriormente Newton y Weiss, hablan del saber perdonar y dejar que sea el karma el que actúe contra aquellos que lo activen. Las últimas palabras de Gandhi dirigidas a su asesino fueron: “Te perdono y te doy las gracias”. También Guijarro nos recuerda cómo ser felices diciendo: “Escuchar a nuestros instintos primarios (pues, generalmente, suelen estar en lo correcto). Estar abierto a nuevas experiencias (de este modo romperemos con la rutina). Tomar el tiempo para recordar los momentos en los que nos ha ido bien. Visualizarse a sí mismo teniendo suerte antes de una llamada telefónica, una junta importante o donde queremos que nos vaya bien.” Todo lo que haces a los demás te lo haces a ti mismo, continúa diciendo el mensaje arcturiano. Si dañas a otros, te estás dañando a ti mismo, y al contrario. Todo es karma, ley de causa-efecto y ley de equilibrio. Guijarro escribe: “A veces, nuestra vida parece estar en manos de una fuerza invisible que nos hace sentir que nada ocurre porque sí. Nada en este universo escapa al orden, al control, al cosmos. Toda causa genera un efecto.”

También los arcturianos nos recuerdan que debemos practicar el discernimiento. No debemos creer nada de lo que oigamos o leamos sobretodo en los medios de comunicación dependientes. Debemos guiarnos por nuestra conciencia, nuestra intuición y nuestro corazón e investigar si un tema nos atrae. Las malas noticias nos hacen vibrar bajo y no nos dejan evolucionar. Imagino que ahora entenderán por qué los Telediarios son algo así como necrológicas sociales. Liberarnos del miedo hace que vibremos alto y tengamos una claridad más profunda y una encarnación más fructífera para realizarnos de manera completa. Investigadores de la Universidad de Columbia, en EE. UU, utilizaron isótopos radioactivos, como marcadores biológicos en las inmunoglobulinas humanas (proteínas y elementos de las defensas biológicas del organismo), y demostraron que sólo bastaba un minuto de pensamientos autodestructivos para alterar por seis horas la capacidad inmunológica del ser humano. Es decir, si algo mata es porque estamos convencidos de que así es. El miedo al Covid ha hecho que se propague, ya que si aquellos que tuvieran fiebre y mocos se hubieran quedado en casa creyendo que era un gripazo común el virus no se habría hecho pandemia. En cambio, los medios nos bombardean cada día con numerosos contagios, muertes, vacunas ineficaces, etc…, para que sigamos teniendo miedo y no podamos alcanzar la 5ª dimensión. El cáncer mata porque creemos que así es. Son muchos los que han superado esta tremenda enfermedad y muchos más los que han sucumbido a ella. Pero los sobrevivientes tienen una frase en común: nunca me di por vencido. Otro caso es la gripe, que se cura en siete días porque así lo creemos. Nuestra proyección mental sobre los acontecimientos se suele cumplir. El pensamiento positivo y la meditación puede cambiar la conciencia de la humanidad. Hay que pensar menos en actuar políticamente correctamente y relajarnos para actuar como de verdad queremos actuar sabiendo que así todo se resolverá. No debemos esperar a que sean otros los que nos cambien la vida. “Si queremos solucionar cualquier problema en la vida hay que quedarse quieto, relajarse y escucharte a ti mismo. Nosotros tenemos la respuesta, no los demás. Cada átomo del Universo está dentro nuestro".

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