Parte 1. Jose Luis
Rodríguez Zapatero.
Comenzaremos con el proyecto
Castor, un proyecto que poca gente conoce pero que ha hipotecado a los
españoles igual o más que salvar a los bancos de la quiebra. El proyecto
Castor fue un proyecto que consistía en la construcción de un depósito
estratégico artificial de gas natural situado
frente a las costas de Castellón y Tarragona, en aguas
territoriales españolas del Mar Mediterráneo. El proyecto actualmente
está paralizado por la aparición de sismicidad en su puesta en marcha, algo que
debieron saber o no quisieron ver los geólogos del proyecto. El depósito habría
sido el quinto en número y el más grande de los existentes en España y fue creado para suplir la demanda energética
española de gas natural en caso de escasez o cese de las importaciones. El
proyecto Castor estaba previsto para almacenar un máximo de 1900 millones
de metros cúbicos de gas natural, suficiente para suministrar el equivalente a
50 días de consumo en España (más información).
Este proyecto fue
aprobado por el gobierno de Jose Luis Rodríguez Zapatero,
siendo ministro de Industria Miguel Sebastián, por el Real Decreto de
16 de mayo de 2008. ¿El problema? Pues el problema fue que el proyecto incluía
una clausula en la que el Estado se comprometía a compensar los gastos de
construcción a la empresa ACS, propiedad de Florentino Pérez, si no se podían
llevar a cabo las obras, como así sucedió. ACS hizo un negocio redondo y su
presidente le estuvo tan agradecido al ministro de Industria Miguel Sebastián
que colocó a su exjefe de gabinete ministerial, Carlos Ocaña, al mando de la
web del Real Madrid. Según la OCU la factura ascendía a 5.000 millones de euros
por una obra no acabada y que pagaremos todos los españoles hasta 2044. Los
estudios del impacto ambiental no fueron buenos o no quisieron que fueran
correctos, esto sólo lo sabrá el que los hizo. El proyecto Castor abrió una
caja de Pandora a las obras inacabadas o concesiones a empresas privadas. Una
de las primeras medidas anunciadas por el Gobierno de Pedro Sánchez, del que
hablaremos más tarde, tras llegar a La Moncloa fue la supresión de los peajes
en aquellas autopistas cuyas concesiones venzan en los dos próximos años. El
anuncio generó una enorme expectación en los territorios donde están ubicadas
las principales vías de pago del país: Burgos, en el caso de la AP-1, Sevilla y
Cádiz por la AP-4, o la Comunidad Valenciana y Cataluña en la AP-7. En el
próximo año y medio vencen las concesiones de las autopistas AP-1, AP-4 y AP-7
en su tramo valenciano, que son sólo una parte -en concreto 400 kilómetros- de
los algo más de 3.000 kilómetros de red de pago repartidos por todo
el país. Se trata de carreteras construidas el pasado siglo bajo la premisa de
modernizar el país evitando un alto coste para las arcas públicas. Hoy la
situación es diferente, ya que la infraestructura está amortizada y su coste
está vinculado únicamente a tareas de conservación y, cuando se considere
necesario, inversión para ampliación o renovación. El nuevo Gobierno ha
decidido que este coste sea sufragado por los Presupuestos Generales del Estado
para evitar distorsiones regionales, lo que cargaría más de 200 millones
de euros sólo en mantenimiento -es decir, excluidas posibles mejoras- a la
factura de 850 millones que hoy supone conservar la infraestructura viaria del
país. A esta cantidad habría que sumar los ingresos que dejaría el peaje si la
carretera fuese gestionada por la empresa pública Seittsa o la recaudación
fiscal derivada. La patronal de los transportistas asegura que su financiación
ya está vinculada al uso a través del impuesto de hidrocarburos, por lo que el
pago de peajes supone hoy una doble tarificación que se lleva totalmente gratis
las concesionarias. «Un 50% de cada litro de carburante son impuestos, lo
que tiene relación directa con el uso de la carretera, ya que mayor número de
kilómetros recorridos el consumo de carburante será mayor», explican en
Fenadismer. Precisamente, el Impuesto sobre Hidrocarburos es uno de los
tributos que el nuevo Ejecutivo ha sometido a revisión con un doble fin: penalizar
su consumo para reducir sus emisiones contaminantes y elevar una recaudación
que hoy ronda los 11.000 millones de euros. El plan es elevar el tipo
que grava el consumo de gasóleo en vehículos diésel en hasta 9 céntimos por
litro de manera «escalonada». El problema es que desde el gobierno socialista
no se da una alternativa viable a la desaparición del petróleo bajando por
ejemplo el coste de los vehículos eléctricos o ampliando los lugares de
recarga. La excusa de limpiar el aire es simplemente para limpiarnos los
bolsillos, ya que no desean cerrar los vínculos con los petrodólares, que son
quienes mandan en el mundo. Por último, ¿saben qué empresas son las
beneficiadas por los peajes? Correcto, Abertis y ACS de Florentino Pérez (veáse
este link). El Presidente de Abertis es Marcelino Fernández Verdes, también
Consejero Delegado de ACS. El presidente de ACS, Florentino Pérez,
se embolsó el año pasado un total de 6,83 millones de euros, lo que representa
el 1,1% más que los 6,76 millones de 2018. Mientras, el consejero delegado del
grupo, Marcelino Fernández Verdes, quien también ejerce como presidente de
Hochtief, Cimic y Abertis, multiplicó su salario hasta los 18,74 millones, un
67,5% más que los 11,2 millones del ejercicio anterior. Con ello se distancia
así como el ejecutivo mejor pagado de España (eleconomista.es).
Indignante. Pero sigamos con otro que mandó lo suyo durante el gobierno de
Zapatero, su íntimo amigo Miguel Barroso.
Nacido en Zaragoza en
1955, se licenció en Historia Moderna y Contemporánea y en Derecho,
en ambos casos por la Universidad Central de Barcelona.
Asimismo, posee estudios de Ciencias Económicas por la misma
universidad. Tras trabajar en el diario El País, fue director de gabinete del
ministro de Educación Jose María Maravall en el gobierno de Felipe González.
Veáse relación El País-PSOE, una relación estrecha que acabó con Rodríguez
Zapatero, quien pactó con El Mundo para hacer de este periódico el cauce
principal informativo del gobierno. Sí, en política y en periodismo la
ideología es lo de menos, como podemos comprobar. Tras el cese del ministro
Maravall, Barroso crea junto a José Miguel Contreras la empresa GECA (Gabinete
Estudios Comunicación Audiovisual). En 1992, su amistad con Alfredo Pérez
Rubalcaba le consigue un puesto en el ministerio de educación y en 1993 asesora
a Felipe González en el segundo debate televisivo contra Aznar. En este
asesoramiento contó con la ayuda de Jose Miguel Contreras, también directivo de
Globomedia. Tras perder el PSOE las elecciones de 1996, GECA estuvo en nómina
del partido izquierdista para analizar el uso que hacía el gobierno de Aznar de
RTVE. Con Rodríguez Zapatero ya en el poder, Barroso siguió unido al PSOE.
Desde abril de 2004 hasta septiembre de 2005 fue secretario de Estado de Comunicación
y desde 2006 hasta final de 2008 fue director general de la Casa de América de Madrid.
En 2007 se casa con Carme Chacón, a la que sacaba 16 años (ese mismo año Chacón
asume el ministerio de Vivienda). Pero no solo eso. Siendo ministra de Defensa,
Chacón concedió la primera entrevista después de su polémica visita a
Afganistán, embarazada de siete meses, a la revista Yo Dona. La entrevista la
realizó la misma directora del magazine, Charo Izquierdo, ex esposa de Barroso
y que tras la entrevista ascendió milagrosamente a dirigir la antigua Pasarela
Cibeles.
Hemos pasado por alto a
Jose Miguel Contreras, cuya carrera va unida a la de Barroso. Empezó trabajando
para el periódico del PSOE, El País. En 1989 es nombrado primer Director de
Programas de Canal+ y en 1992, con el socialista Leguina en
Madrid, es designado Director de Programas y Deportes en Telemadrid,
donde pone en marcha el late show La noche se mueve,
presentado por El Gran Wyoming.
En 1993 funda la consultora GECA,
como ya hemos dicho, junto a Barroso, la primera compañía de marketing e
investigación televisiva de España e Iberoamérica. Dos años después, GECA se
fusiona con la productora Globomedia y Promofilm para
crear el Grupo Árbol, donde es uno de los
socios consejeros junto a Daniel Écija,
Andrés Varela, Emilio Aragón y
José María Irisarri. Al mismo tiempo, forma parte del Consejo de Dirección
de Antena 3 y,
en 1998, participa en la puesta en marcha del canal Caracol TV en Colombia.
En 2006, el Grupo Árbol se fusiona con el
grupo Mediapro,
creando el holding empresarial Imagina Media Audiovisual,
donde se incorpora al Consejo de Administración. Asimismo, es nombrado
Consejero Delegado de la cadena de televisión la Sexta,
próxima al PSOE, en la que pone en marcha programas como El intermedio,
con el Gran Wyoming de presentador. En febrero de 2013, tras la absorción de la
Sexta por parte de Antena 3, es elegido vicepresidente no ejecutivo de
Atresmedia por sus buenas… ¿notas o relaciones? En 2014 se
reincorpora como productor ejecutivo de El intermedio, El objetivo y,
de nuevo, El Club de la Comedia.
Cabe destacar que con Contreras, parte de sus compañeros de la Universidad Rey
Juan Carlos participaría en la dirección de RTVE zapaterista, como Carmen
Caffarell, Mario García de Castro o Antonio García Ferreras.
La Sexta es un
entramado de accionistas que van desde una cadena mexicana que participa en el
holding Imagina, el grupo Árbol y Mediapro.
Su presidente, Antonio García Ferreras es profesor de la Universidad Rey Juan Carlos
(una Universidad muy ligada a los distintos gobiernos españoles) y exdirector
de la Cadena Ser, una cadena que colaboró en favor del PSOE en los atentados
del 11M. Ferreras, tocayo de Zapatero, apareció en el gobierno del leonés
después de ser director de comunicación de Florentino Pérez (recuerden el
Proyecto Castor) en el Real Madrid en la época de “los galácticos”. El 11 de
abril de 2006 se le encarga la dirección de La Sexta, que ostenta hasta hoy
día. La red Ferreras- Contreras-Barroso nos lleva al productor Jaume Roures y a
uno de los directivos de comunicación del Real Madrid, Carlos Ocaña, también
exdirector de Miguel Sebastián en el Ministerio de Industria, clave en la
concesión del Proyecto Castor.
Pero sigamos con
Barroso. Participó también en la fundación La Corriente Alterna, periódico
digital de carácter alternativo dirigido por Javier Pérez de Albéniz, cuñado de
Barroso, y opuesto al PP públicamente. LCA albergaba a periodistas como José
Miguel Contreras, Luis Fernández
(exdirector de informativos de Cadena Ser, Canal+ y Telecinco), Juan José
Millás (colaborador de Prisa), el Gran Wyoming (cuyo programa, Caiga quien
Caiga, había sido retirado por el PP), Alejandro Amenábar, Pedro Almodóvar,
algunos de los humoristas de Globomedia (Florentino Fernández, Bermúdez y
Enrique San Francisco), Emilio Aragón, Juan Ramón Lucas, Julia Otero y Melchor
Miralles. Como se puede ver, el periodismo en este país es de todo menos
imparcial. Pero no todo fue bonito para Barroso. El País denunció al entonces
secretario de Estado de Comunicación por conflicto de intereses por pertenecer
a La Sexta. Pero, ¿El País denunciando a un gobierno socialista? Explicación.
Zapatero creó la Ley de Impulso del Pluralismo Televisivo, que fomentó la
creación de Cuatro y La Sexta, como ya hemos visto, en manos de simpatizantes
socialistas. Después el presidente del diálogo pactó con el azote felipista
Pedro J. Ramírez, pactando frecuentes contactos entre el gobierno socialista y
el periódico de “derechas”, prioridad en la concesión de entrevistas a este
medio de Zapatero y trato de favor al marido de Ágatha Ruiz de La Prada en el
programa “59 segundos” con una remuneración por encima de los otros
colaboradores. Así pues, El País quedaba fuera de la privilegiada información
gubernamental en favor de su acérrimo enemigo editorial durante el segundo
gobierno de “izquierdas”.
Con Zapatero, La Sexta
se hizo con el suculento negocio del fútbol español y con Mariano Rajoy
Mediapro siguió ganando por goleada. El hecho de llevarse la mayoría de
partidos internacionales de La Roja, hizo que se reclutase en Mediapro al
exsecretario de Estado de Deportes, Miguel Cardenal (hijo de un fiscal general
del Estado en la época Aznar y supernumerario del Opus Dei) como responsable
internacional de la compañía. La mala
gestión de la crisis hipotecaria hizo que en el PSOE se abriera una brecha para
liderar el partido frente a Mariano Rajoy. Por un lado estaba Alfredo Pérez
Rubalcaba, ex amigo de Barroso y apoyado por el grupo Prisa, y por el otro la
actual mujer de Barroso, Carme Chacón, apoyada por La Sexta, cómo no. El ala
antigua del PSOE, con Rubalcaba al frente, ganó las primarias y la mano
todopoderosa de Felipe González volvió a dominar la izquierda española, con la
suerte de la quiebra de La Sexta y Cuatro, absorbidas por Mediaset y
Atresmedia.
Así pues, el gobierno
de Zapatero se caracterizó por la relación de Real Madrid-ACS con Florentino
Pérez a la cabeza, con La Sexta por medio de Miguel Barroso y la Universidad
Rey Juan Carlos. Puertas giratorias que no dejan de girar. Resumamos con
nombres las primeras páginas del libro. En el centro podemos colocar a Miguel
Barroso, relacionado con el PSOE y Felipe González por medio de Rubalcaba y Maravall,
que a su vez estos relacionados con el grupo Prisa por Juan Luis Cebrián y con
Jose Luis Rodríguez Zapatero y su anterior mujer, la malograda Carme Chacón.
Después su hermano, Mariano Barroso, presidente de la Academia de las Artes y
las Ciencias Cinematográficas, su exmujer, directora de la Mercedes Fashion
Week, su amigo Contreras y Ferreras (La Sexta) y sus compañeros de Universidad
De Castro y Caffarell (RTVE). Vamos, que quien creyó que mandaba Zapatero
estuvo muy lejos de la realidad.
Parte 2: Mariano Rajoy
Tecnocracia: La tecnocracia es la perspectiva de un
sistema de gobierno en el que los responsables de la toma de decisiones se
seleccionan en función de su experiencia en un área determinada de
responsabilidad, particularmente con respecto al conocimiento científico o
técnico. Las habilidades de liderazgo para los tomadores de decisiones se
seleccionan sobre la base de conocimientos especializados y desempeño, en lugar
de afiliaciones políticas o habilidades políticas tradicionales.
En Europa dominan los tecnócratas. Estos tecnócratas suelen
ser neoliberales en lo que respecta a la economía y no se identifican con
ninguna ideología política. Su misión es defender la especulación mercantil de
lo que ellos denominan “aberraciones democráticas” (sueldos dignos, intereses
asequibles, ayudas sociales, etc…) y exigir a las naciones que obedezcan sus
órdenes cuando las cosas vienen mal dadas. Un
ejemplo de esto lo pudimos ver en España en la crisis, cuando Europa
ordenó abaratar el despido y quitar las ayudas sociales. En España también
tenemos tecnócratas en la sombra que rigen el país. Muchos de ellos son
funcionarios de Hacienda, recordemos que Aznar era funcionario de Hacienda, y
otros abogados del Estado o economistas, llamados también tecos. Todos ellos
cumplen una función principal en este podrido país: asesorar, primero a
gobiernos y después a empresas privadas. La vida de un alto funcionario de
Hacienda puede ser esta misma: reclutado por el gobierno de turno, afín a sus
intereses, mediante colegas de profesión, ayudan a éste a “arreglar” la
economía o el problema en cuestión que tenga el gobierno y una vez ya ha
ayudado o cambia el gobierno en el poder, es reclutado por las grandes empresas
privadas cobrando una millonada. ¿Por qué? Les responderé con otra pregunta,
¿quién mejor que un alto funcionario de Hacienda para asesorar a una gran
empresa de cómo evadir impuestos? Dicen que hecha la ley, hecha la trampa. Aquí
tienen la trampa. Por ejemplo, un funcionario de Hacienda lo hacen Ministro de
Hacienda, que promoverá leyes para recaudar más dinero para el Estado, pero
siempre dejando un hueco, un vacío legal que él mismo irá vendiendo a las
empresas privadas una vez deje de ser Ministro. Así es cómo funciona la
tecnocracia en el mundo. Pero no sólo pasa con Hacienda, también pasa en el
ámbito legal y económico. Los tecos instalados en el Ministerio de Economía
pueblan también los consejos de las grandes entidades financieras, también los
jueces o los catedráticos de universidades. Cualquiera que haya pasado por un
gobierno y conozca los entresijos de éste será fichado por las multinacionales
para que les “asesoren” para ganar más dinero. Y lo mejor de todo es que nadie
los conoce, no salen en los medios de comunicación, no dan la cara, son completamente
invisibles a la opinión pública. Un ejemplo de esto es la promoción de abogados
del Estado del año 1996, a la que llaman “la Gloriosa” por la meteórica carrera
de sus componentes. Iván de la Rosa, marido de Soraya Sáenz de Santamaría, es
desde 2012 directivo de Telefónica, como Jaime Pérez Renovales, asesor jurídico
de Rodrigo Rato cuando era ministro, de Banesto y del Banco Santander después
de ser el número tres de la vicepresidenta pepera. Marta Silva de Lapuerta fue
nombrada en 2012 abogada general del Estado, secretaria general del Real Madrid
CF, hizo lo que pudo para salvar a Cristiano Ronaldo de sus fraudes al fisco
pero en cambio fue la pesadilla de Messi y Neymar. También fue miembro del
consejo de administración de Sacyr Vallehermoso (que había donado presuntamente
casi medio millón de euros al PP y 200.000 euros al gobierno de Cospedal en
Castilla la Mancha, presuntamente), donde fue sucedida por el preparador de
oposiciones de la vicepresidenta Soraya, Eugenio López. Lapuerta era hija del
ministro franquista Federico Silva y sobrina del extesorero del PP Álvaro
Lapuerta. Otros nombres de esta promoción son:
Miguel Temboury Redondo: subsecretario
de Economía y Competitividad
y nieto de Onésimo Redondo, fundador de las JONS
Leopoldo González-Echenique:
director general de RTVE.
Se encontraba en excedencia voluntaria como secretario general de NH Hoteles.
Está casado con Mónica López-Monis, abogada del Estado de la misma promoción.
Lourdes Centeno:
vicepresidenta de la Comisión Nacional del Mercado de
Valores (2012-2016), socia de EY Abogados.
Alfonso Ramos de Molins:
fue secretario general de la Comisión del Mercado
de las Telecomunicaciones.
Isaac Salama:
jefe del Área Constitucional del ministerio de Justicia. Fue integrante del
gabinete de Aznar durante su segunda legislatura.
Luis de la Vallina :
fue viceconsejero del Sector Público en Asturias durante
el gobierno de Francisco Álvarez Cascos.
Los integrantes de
dicha promoción llegaron a casi todos los ministerios y la mayoría pertenecen a
una estirpe noble, como el asesor de la exvicepresidenta Enrique María Lasso de
la Vega, conde Lasso de la Vega y presidente de la Real Maestranza de
Caballería Sevillana, que se encargaría de dirigir la aplicación del artículo
155 en Cataluña.
En la promoción de Luis
de Guindos de técnicos comerciales y economistas del Estado (tecos) estaban
también el futuro ministro de Industria, Jose Manuel Soria; el primer
secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre; Álvaro Rengifo
(presidente de CESCE, nombrado por Guindos); o Juan José Zaballa, presidente de
Enresa y nombrado por Soria. Esta promoción no es como “la Gloriosa”, pero
también tuvo su trozo de pastel.
Un nombre propio es el de
Eduardo Serra, un político que ha ocupado cargos importantes con UCD, PSOE y
PP. El verde es el color ideológico predominante en el mundo, no se engañen.
Fue abogado del Estado con 28 años. Trabajó en el Ministerio de Educación de
Aurelio Menéndez (preceptor del Rey Juan Carlos I y fundador del prestigioso
despacho de abogados Uría y Menéndez).Trabajó también con el ministro de
Industria Alberto Oliart en 1977. Oliart lo volvió a reclutar cuando fue
ministro de Defensa en 1982 y Serra trabajó incansablemente en la adhesión
española a la OTAN. Con el PSOE en el poder, Serra continuó en su puesto en el
Ministerio de Defensa, comprando en 1983 unos F-18 defectuosos a EEUU por
300.000 millones de pesetas. Serra se había proclamado seguidor de la política
estadounidense y la compra de los 72 F-18 no dejó de ser polémica, ya que otras
compañías ofrecían mejores aviones a menor precio. Supongo que querer ser amigo
de Ronald Reagan es lo que tiene. Además, en esta transacción intervino el
bufete Garrigues, cuyos integrantes representaban a España en la Comisión
Trilateral, organización fundada y controlada por Estados Unidos. Serra se
integró también en la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, cuya
presidenta de honor era la reina Sofía, una buena aliada para su escalada
política. Presidió Telettra España, empresa de tecnología militar que tenía
numerosos contratos con un Estado al que hacía poco había pertenecido. También
fue presidente de la empresa MZOV, cercana al entorno Real y vinculada al
escándalo de Luis Roldán. Siguiendo con la Casa Real, en 1991 presidió el
Desafío España 92 Copa América de Vela, deporte que practicaba el entonces
príncipe Felipe. Antes de volver a la política estuvo al frente de Alcatel,
Peugeot y Airtel (adquirida por Vodafone). En 1996 Aznar lo hace ministro de
Defensa contra pronóstico, ya que había sido Felipe Gónzalez el que había
amenazado al Rey por medio de Adolfo Suárez con llevarse “por delante a quien
haga falta” si Arias Salgado, el preferido de Aznar para Defensa, publicaba,
como había prometido, “los papeles del CESID” que se referían a la guerra sucia
contra ETA y el esclarecimiento del tan buscado señor X. El asesor de Defensa
con Serra fue Rafael Bardají, actualmente miembro de la dirección de VOX y
colaborador de Steve Bannon, exestratega de Donald Trump. Ya hablé en un
artículo del vínculo de VOX con el presidente americano. Su secretario de
Estado fue Pedro Morenés, ministro de Defensa en 2012. Tras dejar su cargo,
Aznar lo nombró presidente del Real Patronato del Museo del Prado y en 2001
dirigía ya el Real Instituto Elcano, fundación militar. También ha sido miembro
en consejos de administración de financieras como UBS Warburg, Rotschild,
Deutsche Bank, o empresas tecnológicas y farmacéuticas como Nokia, Faes Pharma,
Pharma Mar, Vodafone y Everis, la cual ha tenido varios contratos con el
gobierno español desde su incorporación.
Pedro Morenés, que
había trabajado para Serra, es otro noble del que cabe mencionar cuatro
pinceladas. Es hijo de Jose María Morenés y Carvajal, vizconde de Alesón, y
nieto de los condes de Asalto, biznieto del barón de Las Cuatro Torres y del
marqués de Mac Mahon. Está emparentado con los Urquijo, los Aguirre y los
Hurtado de Mendoza. También es primo de la esposa de Íñigo Méndez de Vigo y
Montojo, ministro de Educación con Rajoy, pariente lejano de Arias Cañete, ya
que su prima, la condesa de Asalto, es viuda de un hermano de la mujer de Arias
Cañete. Su primo segundo, Francisco de Borja Prado de Eulate, presidente de
Endesa, es hijo del noble Manuel Prado y Colón de Carvajal, descendiente
directo de Cristóbal Colón y exadministrador del rey Juan Carlos I. Morenés
gestionó transacciones armamentísticas durante su ministerio con Arabia Saudí,
acompañando al rey Felipe VI. Dirigió antes de ser ministro Instalaza,
fabricante de explosivos y de las llamadas bombas racimo, prohibidas por la UE.
Gracias a esta prohibición, Instalaza pidió compensaciones por las pérdidas en
la fabricación de dichas bombas, y una vez ministro, Morenés suscribió con su
antigua compañía suficientes contratos para saldar dicho desagravio y mucho
más. También fue presidente de la empresa de misiles MBDA y asesoró a empresas
como Gamo Outdoor, fabricante de pistolas y rifles, y Aritex Cading. Forma
parte del Club Puerta de Hierro, que acoge a integrantes de la Monarquía, de la
nobleza y de la élite empresarial y cuyo vicepresidente del club era el marido
de Esperanza Aguirre. Dios los cría…
Otro ministerio
emblemático de la era Rajoy fue el de Interior, con Jorge Fernández Díaz a la
cabeza. Fue inspector de Trabajo y es tal vez miembro del Opus Dei, además de
pertenecer a la Sagrada Orden Constantiniana de San Jorge, que no ha sido
reconocida por el Vaticano por su radicalidad (manda huevos), y militante
antiabortista que llegó a comparar el abortar con el terrorismo de ETA. Él
mismo confesó que a menudo visitaba el Valle de los Caídos para realizar
ejercicios de meditación. Colocó al mando de la Policía Nacional y la Guardia
Civil a miembros del Opus. Fernández Díaz no permitió manifestaciones ni
información crítica con los peperos. Los problemas económicos de los distintos
medios de comunicación favorecieron la represión informativa. Así mismo, El
País cambió de presidente, igual que El Mundo, donde Pedro J. Ramírez no dejaba
de recordar el caso Bárcenas. También en La Vanguardia hubo modificación en su
directiva y El Periódico de Cataluña dejó de apoyar el independentismo. Estos
relevos informativos coincidieron con el problema independentista, el relevo de
rey y los numerosos casos de corrupción del PP. En la guerra todo vale. En
televisión, Marhuenda, exjefe de gabinete de Rajoy, estaba hasta en la sopa.
Siguiendo con los
aristócratas, nos encontramos en el gobierno de Rajoy a Íñigo Méndez de Vigo y
Montojo, Barón de Claret y ministro de Educación. Con Margallo compartía la
propiedad del bufete Krainem SL. El primo segundo de Méndez de Vigo es el ya
mencionado Pedro Morenés y su cuñado, Íñigo Pérez de Herrasti, hermano de María
Pérez de Herrasti y Urquijo, esposa de Méndez de Vigo, fue un nacional
revolucionario que ha pertenecido al partido nazi Alianza Nacional. También
contaba Rajoy con Carlos Espinosa de los Monteros y Bernaldo de Quirós, marqués
de Valtierra, cuyo tío abuelo fue embajador de Franco en Alemania. Carlos
Espinosa fue asesor en los primeros gobiernos de la democracia y exdirectivo
del Instituto Nacional de Industria, Daimler, Chrysler, Mercedes Benz,
Schindler, Tío Pepe, Acciona, Inditex y otras empresas. En 2012 fue secretario
de Estado de la Marca España. Uno de sus hijos, Beltrán, es un alto ejecutivo
de Inditex, y otro de ellos, Iván Espinosa de los Monteros, fundaría en 2014 el
partido VOX. Por último, otro noble. Miguel Arias Cañete también es
aristócrata, pero consorte, ya que está casado con Micaela Domecq Solís
Beaumont, hija de los marqueses de Valencina, propietaria de la ganadería de
Jandilla y una de las mayores latifundistas de Andalucía. Vamos, que le vino
como anillo al dedo que su marido fuera ministro de Agricultura, ya que recibió
varios fondos de la Política Agraria Común. Micaela Domecq es una de las
mujeres que aparecen en los “papeles de Panamá”. El hermano de Arias Cañete fue
director nuclear de Endesa y vicepresidente de Tecnatom, empresa que posee la
central de Garoña. Además de ayudar a la empresa de su hermano y de su mujer,
Arias Cañete dio subvenciones agrarias a numerosas empresas en las que él mismo
había sido accionista. Su sucesora en el cargo, Isabel García Tejerina, había
sido directora de planificación de Fertiberia, que pertenece al grupo OHL,
cercano al PP.
Otro aristócrata es
Pedro Argüelles, biznieto del conde de Revillagigedo y descendiente de varios
ministros de la monarquía borbónica. Su familia posee una fortuna que incluyen
empresas rústicas, inmobiliarias y de bebidas gaseosas, además de fundar el
Banco Alcalá, especializado en grandes patrimonios. Argüelles fue secretario de
Estado de Defensa cuando Morenés era ministro.
No podemos dejar pasar
al ministro de Hacienda, Montoro, que también se cubrió de gloria. Dueño de
Montoro y Asociados, por su asesoría pasaron numerosos cargos de la banca
española. José Folgado, mano derecha de Rato, participó en su empresa.
Ayudantes de Rato coparon también altos cargos, como José Manuel Fernández
Norniella, vicepresidente de Bankia, Miguel Crespo, consejero de Bankia,
Ricardo Romero de Tejada, secretario general del PP madrileño, fue consejero de
CajaMadrid y Bankia y su hija Covadonga trabajó para Montoro.
Parte 3: Pedro Sánchez
Teniendo en cuenta que
este libro se publicó en 2019, este capítulo es más breve que el resto. De buen
seguro que el autor tendría ahora mismo mucho más que explicar de este gobierno
que ha tenido que lidiar con la pandemia y gobernar con unos socios muy
inestables.
Empieza el gobierno de
Sánchez nombrando a Iván Redondo Bakaikoa, un tecnócrata formado en Estados
Unidos, formado como comunicador en Deusto, Redondo había asesorado en el País
Vasco al dirigente conservador Antonio Basagoiti, en Badalona a Xavier García
Albiol y en Madrid a José Antonio Monago. Es decir, antes de aceptar el puesto
en la izquierda española, Redondo ha asesorado a la derecha de las ciudades más
importantes de España. Después de ser expulsado del gobierno extremeño tras el ascenso al poder del PSOE,
Redondo entabló conversaciones con Pablo Iglesias y a través de él llegó a
Pedro Sánchez. La recompensa por haber apoyado a Sánchez desde su blog fue la
de dirigir el Gabinete del Presidente y desde el puesto colocó a amigos del PP
en puestos cercanos a él. Otra vez el dinero y no las ideologías políticas es
el que manda. Pero para ganar las futuras elecciones, Sánchez debía contar con
el apoyo de los medios mediáticos y económicos. Para ello reclutó a Nadia
Calviño, presidenta de la Comisión Delegada de Asuntos Económicos y ahora
ministra de Economía. Calviño era una alta funcionaria titulada en Economía y
Derecho, y cuyo preparador de oposiciones fue su antecesor pepero Román
Escolano. También trabajó con Solbes y Luis de Guindos y para la Comisión
Europea bajo la tutela de Joaquín Almunia. Su último cargo antes de ser
ministra fue el de directora de Presupuestos bajo el mandato de Günther
Oettinger, comisario financiero y poderoso ejecutivo de la UE contrario a las
ideas ultraizquierdistas de Podemos. Gracias a Calviño, el gobierno español
pudo transmitir a Europa la confianza necesaria para gobernar España, a pesar
de su socio comunista. Pero además Calviño provenía del mundo socialista. Su
padre, Jose María Calviño, fue abogado y presidente de RTVE con Felipe
Gónzalez. En la segunda línea del ministerio de Calviño, ésta colocó a Ana de
la Cueva como secretaria de Estado de Economía, otra teco expresidenta de la
Asociación de Técnicos Comerciales y Economistas del Estado y jefa del gabinete
del también secretario de Estado David Vegara. El tío de Ana de la Cueva es el
exgobernador del Banco de España Miguel Ángel Fernández Ordóñez. Otra “amiga”
colocada en el ministerio fue Carmen Balsa, también teco, esposa del
exsecretario David Vegara y colaboradora con De Guindos en su ministerio
durante años, jefa de gabinete de la exministra de Educación Mercedes Cabrera,
esposa ésta del financiero Carlos Arenillas y vicepresidente de la CNMV y director
financiero de Intermoney en compañía de otro exministro, Miguel Sebastián.
Calviño mantuvo cargos afines al PP en su ministerio como Carlos San Basilio
Pardo, exdirectivo del Banco Santander, necesario para que dicho banco confiase en el gobierno de Sánchez.
Las primarias que
Sánchez ganó a Susana Díez también tuvo su recompensa para aquellos andaluces
que apoyaron al futuro presidente. En este ámbito se encuentra la ministra de
Presidencia e Igualdad, Carmen Calvo, exministra de Cultura con Zapatero y
exconsejera del mismo ramo de Manuel Chaves en Andalucía. Calvo criticó el
liderazgo de Susana Díez y apoyó por el caballo ganador. Calvo había sido
miembro de la Fundación España Constitucional con una gran oposición a la
secesión de Cataluña y profesora de Derecho
Constitucional. Con Calvo aparecieron también los críticos de Díez como
Luis Planas, ministro de Agricultura, o María Jesús Montero, ministra de
Hacienda y consejera de Hacienda en la Junta andaluza. Otra mención interesante
fue la del Ministerio de Defensa en manos de Margarita Robles, que había
trabajado ya con Felipe González, Juan Alberto Belloch y María Teresa Fernández
de la Vega. La titular de Defensa reafirmó en sus cargos a los principales
dirigentes militares estatales que habían trabajado con el PP de Rajoy, algo
que pasó desapercibido en los medios y que marcaba la tendencia pepera a
controlar España militarmente. Otro nombre relevante fue el de Josep Borrell,
conectado con la empresa Abengoa y cuyo presidente José Domínguez Abascal sería
nombrado número dos del ministro de Exteriores.
Visto esto hay una única
conclusión: el gobierno está formado por los miembros de las mismas familias,
sea del color que sea. En España, como en el resto del mundo, no gobiernan los
políticos sino las grandes empresas. En este libro podemos ver como altos
ejecutivos de Sacyr, Endesa, Telefónica, Banco Santander, BBVA y empresas
ligadas a la Bolsa y a las inversiones son colocados en los puestos importantes
pero anónimos de los distintos ministerios. Podemos ver cómo el amiguismo y la
familia marcan los puestos importantes en gobierno y empresas y que el color
del dinero es el que manda. Así pues, si usted es uno de esos abrazafarolas que
presume de votar a la izquierda o a la derecha tenga en cuenta que es posible
que su voto al PSOE favorezca a miembros del PP o a la inversa. Hoy día el
político no trabaja para el pueblo, sino que trabaja para sus amigos, para sus
empresas, para sus familiares, etc. Cuando haya elecciones en este país piense
en ello, no vota a la izquierda o a la derecha, vota a los mismos tecnócratas
que le están chupando el sueldo con altos intereses de préstamos, con subidas
de la luz y el gas, con los impuestos y que le comen la cabeza con sus
amiguetes comunicativos. Hay medios de comunicación de izquierdas y de
derechas, empresas de izquierdas y de derechas, políticas de izquierdas y de
derechas pero por encima de nuestros políticos hay siempre alguien que quiere
desangrar al pueblo a base de impuestos y de miedo. Buenas tardes.
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