domingo, 21 de junio de 2020

El Poder en España de Andrés Villena Oliver

Parte 1. Jose Luis Rodríguez Zapatero.
Comenzaremos con el proyecto Castor, un proyecto que poca gente conoce pero que ha hipotecado a los españoles igual o más que salvar a los bancos de la quiebra. El proyecto Castor fue un proyecto que consistía en la construcción de un depósito estratégico artificial de gas natural situado frente a las costas de Castellón y Tarragona, en aguas territoriales españolas del Mar Mediterráneo. El proyecto actualmente está paralizado por la aparición de sismicidad en su puesta en marcha, algo que debieron saber o no quisieron ver los geólogos del proyecto. El depósito habría sido el quinto en número y el más grande de los existentes en España y  fue creado para suplir la demanda energética española de gas natural en caso de escasez o cese de las importaciones. El proyecto Castor estaba previsto para almacenar un máximo de 1900 millones de metros cúbicos de gas natural, suficiente para suministrar el equivalente a 50 días de consumo en España (más información). ​
Este proyecto fue aprobado por el gobierno de Jose Luis Rodríguez Zapatero, siendo ministro de Industria Miguel Sebastián, por el Real Decreto de 16 de mayo de 2008. ¿El problema? Pues el problema fue que el proyecto incluía una clausula en la que el Estado se comprometía a compensar los gastos de construcción a la empresa ACS, propiedad de Florentino Pérez, si no se podían llevar a cabo las obras, como así sucedió. ACS hizo un negocio redondo y su presidente le estuvo tan agradecido al ministro de Industria Miguel Sebastián que colocó a su exjefe de gabinete ministerial, Carlos Ocaña, al mando de la web del Real Madrid. Según la OCU la factura ascendía a 5.000 millones de euros por una obra no acabada y que pagaremos todos los españoles hasta 2044. Los estudios del impacto ambiental no fueron buenos o no quisieron que fueran correctos, esto sólo lo sabrá el que los hizo. El proyecto Castor abrió una caja de Pandora a las obras inacabadas o concesiones a empresas privadas. Una de las primeras medidas anunciadas por el Gobierno de Pedro Sánchez, del que hablaremos más tarde, tras llegar a La Moncloa fue la supresión de los peajes en aquellas autopistas cuyas concesiones venzan en los dos próximos años. El anuncio generó una enorme expectación en los territorios donde están ubicadas las principales vías de pago del país: Burgos, en el caso de la AP-1, Sevilla y Cádiz por la AP-4, o la Comunidad Valenciana y Cataluña en la AP-7. En el próximo año y medio vencen las concesiones de las autopistas AP-1, AP-4 y AP-7 en su tramo valenciano, que son sólo una parte -en concreto 400 kilómetros- de los algo más de 3.000 kilómetros de red de pago repartidos por todo el país. Se trata de carreteras construidas el pasado siglo bajo la premisa de modernizar el país evitando un alto coste para las arcas públicas. Hoy la situación es diferente, ya que la infraestructura está amortizada y su coste está vinculado únicamente a tareas de conservación y, cuando se considere necesario, inversión para ampliación o renovación. El nuevo Gobierno ha decidido que este coste sea sufragado por los Presupuestos Generales del Estado para evitar distorsiones regionales, lo que cargaría más de 200 millones de euros sólo en mantenimiento -es decir, excluidas posibles mejoras- a la factura de 850 millones que hoy supone conservar la infraestructura viaria del país. A esta cantidad habría que sumar los ingresos que dejaría el peaje si la carretera fuese gestionada por la empresa pública Seittsa o la recaudación fiscal derivada. La patronal de los transportistas asegura que su financiación ya está vinculada al uso a través del impuesto de hidrocarburos, por lo que el pago de peajes supone hoy una doble tarificación que se lleva totalmente gratis las concesionarias. «Un 50% de cada litro de carburante son impuestos, lo que tiene relación directa con el uso de la carretera, ya que mayor número de kilómetros recorridos el consumo de carburante será mayor», explican en Fenadismer. Precisamente, el Impuesto sobre Hidrocarburos es uno de los tributos que el nuevo Ejecutivo ha sometido a revisión con un doble fin: penalizar su consumo para reducir sus emisiones contaminantes y elevar una recaudación que hoy ronda los 11.000 millones de euros. El plan es elevar el tipo que grava el consumo de gasóleo en vehículos diésel en hasta 9 céntimos por litro de manera «escalonada». El problema es que desde el gobierno socialista no se da una alternativa viable a la desaparición del petróleo bajando por ejemplo el coste de los vehículos eléctricos o ampliando los lugares de recarga. La excusa de limpiar el aire es simplemente para limpiarnos los bolsillos, ya que no desean cerrar los vínculos con los petrodólares, que son quienes mandan en el mundo. Por último, ¿saben qué empresas son las beneficiadas por los peajes? Correcto, Abertis y ACS de Florentino Pérez (veáse este link). El Presidente de Abertis es Marcelino Fernández Verdes, también Consejero Delegado de ACS. El presidente de ACS, Florentino Pérez, se embolsó el año pasado un total de 6,83 millones de euros, lo que representa el 1,1% más que los 6,76 millones de 2018. Mientras, el consejero delegado del grupo, Marcelino Fernández Verdes, quien también ejerce como presidente de Hochtief, Cimic y Abertis, multiplicó su salario hasta los 18,74 millones, un 67,5% más que los 11,2 millones del ejercicio anterior. Con ello se distancia así como el ejecutivo mejor pagado de España (eleconomista.es). Indignante. Pero sigamos con otro que mandó lo suyo durante el gobierno de Zapatero, su íntimo amigo Miguel Barroso.
Nacido en Zaragoza en 1955, se licenció en Historia Moderna y Contemporánea y en Derecho, en ambos casos por la Universidad Central de Barcelona. Asimismo, posee estudios de Ciencias Económicas por la misma universidad. Tras trabajar en el diario El País, fue director de gabinete del ministro de Educación Jose María Maravall en el gobierno de Felipe González. Veáse relación El País-PSOE, una relación estrecha que acabó con Rodríguez Zapatero, quien pactó con El Mundo para hacer de este periódico el cauce principal informativo del gobierno. Sí, en política y en periodismo la ideología es lo de menos, como podemos comprobar. Tras el cese del ministro Maravall, Barroso crea junto a José Miguel Contreras la empresa GECA (Gabinete Estudios Comunicación Audiovisual). En 1992, su amistad con Alfredo Pérez Rubalcaba le consigue un puesto en el ministerio de educación y en 1993 asesora a Felipe González en el segundo debate televisivo contra Aznar. En este asesoramiento contó con la ayuda de Jose Miguel Contreras, también directivo de Globomedia. Tras perder el PSOE las elecciones de 1996, GECA estuvo en nómina del partido izquierdista para analizar el uso que hacía el gobierno de Aznar de RTVE. Con Rodríguez Zapatero ya en el poder, Barroso siguió unido al PSOE. Desde abril de 2004 hasta septiembre de 2005 fue secretario de Estado de Comunicación y desde 2006 hasta final de 2008 fue director general de la Casa de América de Madrid. En 2007 se casa con Carme Chacón, a la que sacaba 16 años (ese mismo año Chacón asume el ministerio de Vivienda). Pero no solo eso. Siendo ministra de Defensa, Chacón concedió la primera entrevista después de su polémica visita a Afganistán, embarazada de siete meses, a la revista Yo Dona. La entrevista la realizó la misma directora del magazine, Charo Izquierdo, ex esposa de Barroso y que tras la entrevista ascendió milagrosamente a dirigir la antigua Pasarela Cibeles.
Hemos pasado por alto a Jose Miguel Contreras, cuya carrera va unida a la de Barroso. Empezó trabajando para el periódico del PSOE, El País. En 1989 es nombrado primer Director de Programas de Canal+ y en 1992, con el socialista Leguina en Madrid, es designado Director de Programas y Deportes en Telemadrid, ​donde pone en marcha el late show La noche se mueve, presentado por El Gran Wyoming. En 1993 funda la consultora GECA, como ya hemos dicho, junto a Barroso, la primera compañía de marketing e investigación televisiva de España e Iberoamérica. Dos años después, GECA se fusiona con la productora Globomedia y Promofilm para crear el Grupo Árbol, donde es uno de los socios consejeros junto a Daniel Écija, Andrés Varela, Emilio Aragón y José María Irisarri. Al mismo tiempo, forma parte del Consejo de Dirección de Antena 3 y, en 1998, participa en la puesta en marcha del canal Caracol TV en Colombia. En 2006, el Grupo Árbol se fusiona con el grupo Mediapro, creando el holding empresarial Imagina Media Audiovisual, donde se incorpora al Consejo de Administración. Asimismo, es nombrado Consejero Delegado de la cadena de televisión la Sexta, próxima al PSOE, en la que pone en marcha programas como El intermedio, con el Gran Wyoming de presentador. En febrero de 2013, tras la absorción de la Sexta por parte de Antena 3, es elegido vicepresidente no ejecutivo de Atresmedia por sus buenas… ¿notas o relaciones?​ En 2014 se reincorpora como productor ejecutivo de El intermedioEl objetivo y, de nuevo, El Club de la Comedia. Cabe destacar que con Contreras, parte de sus compañeros de la Universidad Rey Juan Carlos participaría en la dirección de RTVE zapaterista, como Carmen Caffarell, Mario García de Castro o Antonio García Ferreras.
La Sexta es un entramado de accionistas que van desde una cadena mexicana que participa en el holding Imagina, el grupo  Árbol y Mediapro. Su presidente, Antonio García Ferreras es profesor de la Universidad Rey Juan Carlos (una Universidad muy ligada a los distintos gobiernos españoles) y exdirector de la Cadena Ser, una cadena que colaboró en favor del PSOE en los atentados del 11M. Ferreras, tocayo de Zapatero, apareció en el gobierno del leonés después de ser director de comunicación de Florentino Pérez (recuerden el Proyecto Castor) en el Real Madrid en la época de “los galácticos”. El 11 de abril de 2006 se le encarga la dirección de La Sexta, que ostenta hasta hoy día. La red Ferreras- Contreras-Barroso nos lleva al productor Jaume Roures y a uno de los directivos de comunicación del Real Madrid, Carlos Ocaña, también exdirector de Miguel Sebastián en el Ministerio de Industria, clave en la concesión del Proyecto Castor.
Pero sigamos con Barroso. Participó también en la fundación La Corriente Alterna, periódico digital de carácter alternativo dirigido por Javier Pérez de Albéniz, cuñado de Barroso, y opuesto al PP públicamente. LCA albergaba a periodistas como José Miguel  Contreras, Luis Fernández (exdirector de informativos de Cadena Ser, Canal+ y Telecinco), Juan José Millás (colaborador de Prisa), el Gran Wyoming (cuyo programa, Caiga quien Caiga, había sido retirado por el PP), Alejandro Amenábar, Pedro Almodóvar, algunos de los humoristas de Globomedia (Florentino Fernández, Bermúdez y Enrique San Francisco), Emilio Aragón, Juan Ramón Lucas, Julia Otero y Melchor Miralles. Como se puede ver, el periodismo en este país es de todo menos imparcial. Pero no todo fue bonito para Barroso. El País denunció al entonces secretario de Estado de Comunicación por conflicto de intereses por pertenecer a La Sexta. Pero, ¿El País denunciando a un gobierno socialista? Explicación. Zapatero creó la Ley de Impulso del Pluralismo Televisivo, que fomentó la creación de Cuatro y La Sexta, como ya hemos visto, en manos de simpatizantes socialistas. Después el presidente del diálogo pactó con el azote felipista Pedro J. Ramírez, pactando frecuentes contactos entre el gobierno socialista y el periódico de “derechas”, prioridad en la concesión de entrevistas a este medio de Zapatero y trato de favor al marido de Ágatha Ruiz de La Prada en el programa “59 segundos” con una remuneración por encima de los otros colaboradores. Así pues, El País quedaba fuera de la privilegiada información gubernamental en favor de su acérrimo enemigo editorial durante el segundo gobierno de “izquierdas”.
Con Zapatero, La Sexta se hizo con el suculento negocio del fútbol español y con Mariano Rajoy Mediapro siguió ganando por goleada. El hecho de llevarse la mayoría de partidos internacionales de La Roja, hizo que se reclutase en Mediapro al exsecretario de Estado de Deportes, Miguel Cardenal (hijo de un fiscal general del Estado en la época Aznar y supernumerario del Opus Dei) como responsable internacional  de la compañía. La mala gestión de la crisis hipotecaria hizo que en el PSOE se abriera una brecha para liderar el partido frente a Mariano Rajoy. Por un lado estaba Alfredo Pérez Rubalcaba, ex amigo de Barroso y apoyado por el grupo Prisa, y por el otro la actual mujer de Barroso, Carme Chacón, apoyada por La Sexta, cómo no. El ala antigua del PSOE, con Rubalcaba al frente, ganó las primarias y la mano todopoderosa de Felipe González volvió a dominar la izquierda española, con la suerte de la quiebra de La Sexta y Cuatro, absorbidas por Mediaset y Atresmedia.
Así pues, el gobierno de Zapatero se caracterizó por la relación de Real Madrid-ACS con Florentino Pérez a la cabeza, con La Sexta por medio de Miguel Barroso y la Universidad Rey Juan Carlos. Puertas giratorias que no dejan de girar. Resumamos con nombres las primeras páginas del libro. En el centro podemos colocar a Miguel Barroso, relacionado con el PSOE y Felipe González por medio de Rubalcaba y Maravall, que a su vez estos relacionados con el grupo Prisa por Juan Luis Cebrián y con Jose Luis Rodríguez Zapatero y su anterior mujer, la malograda Carme Chacón. Después su hermano, Mariano Barroso, presidente de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, su exmujer, directora de la Mercedes Fashion Week, su amigo Contreras y Ferreras (La Sexta) y sus compañeros de Universidad De Castro y Caffarell (RTVE). Vamos, que quien creyó que mandaba Zapatero estuvo muy lejos de la realidad.
Parte 2: Mariano Rajoy
Tecnocracia: La tecnocracia es la perspectiva de un sistema de gobierno en el que los responsables de la toma de decisiones se seleccionan en función de su experiencia en un área determinada de responsabilidad, particularmente con respecto al conocimiento científico o técnico. Las habilidades de liderazgo para los tomadores de decisiones se seleccionan sobre la base de conocimientos especializados y desempeño, en lugar de afiliaciones políticas o habilidades políticas tradicionales.
En Europa dominan los tecnócratas. Estos tecnócratas suelen ser neoliberales en lo que respecta a la economía y no se identifican con ninguna ideología política. Su misión es defender la especulación mercantil de lo que ellos denominan “aberraciones democráticas” (sueldos dignos, intereses asequibles, ayudas sociales, etc…) y exigir a las naciones que obedezcan sus órdenes cuando las cosas vienen mal dadas. Un  ejemplo de esto lo pudimos ver en España en la crisis, cuando Europa ordenó abaratar el despido y quitar las ayudas sociales. En España también tenemos tecnócratas en la sombra que rigen el país. Muchos de ellos son funcionarios de Hacienda, recordemos que Aznar era funcionario de Hacienda, y otros abogados del Estado o economistas, llamados también tecos. Todos ellos cumplen una función principal en este podrido país: asesorar, primero a gobiernos y después a empresas privadas. La vida de un alto funcionario de Hacienda puede ser esta misma: reclutado por el gobierno de turno, afín a sus intereses, mediante colegas de profesión, ayudan a éste a “arreglar” la economía o el problema en cuestión que tenga el gobierno y una vez ya ha ayudado o cambia el gobierno en el poder, es reclutado por las grandes empresas privadas cobrando una millonada. ¿Por qué? Les responderé con otra pregunta, ¿quién mejor que un alto funcionario de Hacienda para asesorar a una gran empresa de cómo evadir impuestos? Dicen que hecha la ley, hecha la trampa. Aquí tienen la trampa. Por ejemplo, un funcionario de Hacienda lo hacen Ministro de Hacienda, que promoverá leyes para recaudar más dinero para el Estado, pero siempre dejando un hueco, un vacío legal que él mismo irá vendiendo a las empresas privadas una vez deje de ser Ministro. Así es cómo funciona la tecnocracia en el mundo. Pero no sólo pasa con Hacienda, también pasa en el ámbito legal y económico. Los tecos instalados en el Ministerio de Economía pueblan también los consejos de las grandes entidades financieras, también los jueces o los catedráticos de universidades. Cualquiera que haya pasado por un gobierno y conozca los entresijos de éste será fichado por las multinacionales para que les “asesoren” para ganar más dinero. Y lo mejor de todo es que nadie los conoce, no salen en los medios de comunicación, no dan la cara, son completamente invisibles a la opinión pública. Un ejemplo de esto es la promoción de abogados del Estado del año 1996, a la que llaman “la Gloriosa” por la meteórica carrera de sus componentes. Iván de la Rosa, marido de Soraya Sáenz de Santamaría, es desde 2012 directivo de Telefónica, como Jaime Pérez Renovales, asesor jurídico de Rodrigo Rato cuando era ministro, de Banesto y del Banco Santander después de ser el número tres de la vicepresidenta pepera. Marta Silva de Lapuerta fue nombrada en 2012 abogada general del Estado, secretaria general del Real Madrid CF, hizo lo que pudo para salvar a Cristiano Ronaldo de sus fraudes al fisco pero en cambio fue la pesadilla de Messi y Neymar. También fue miembro del consejo de administración de Sacyr Vallehermoso (que había donado presuntamente casi medio millón de euros al PP y 200.000 euros al gobierno de Cospedal en Castilla la Mancha, presuntamente), donde fue sucedida por el preparador de oposiciones de la vicepresidenta Soraya, Eugenio López. Lapuerta era hija del ministro franquista Federico Silva y sobrina del extesorero del PP Álvaro Lapuerta. Otros nombres de esta promoción son:
Miguel Temboury Redondo: subsecretario de Economía y Competitividad y nieto de Onésimo Redondo, fundador de las JONS
Leopoldo González-Echenique: director general de RTVE. Se encontraba en excedencia voluntaria como secretario general de NH Hoteles. Está casado con Mónica López-Monis, abogada del Estado de la misma promoción.
David Villaverde: director general de Deportes en el Consejo Superior de Deportes.
Lourdes Centeno: vicepresidenta de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (2012-2016), socia de EY Abogados.
Nicolás Oriol Enciso: director de los servicios jurídicos de Telefónica.
Isaac Salama: jefe del Área Constitucional del ministerio de Justicia. Fue integrante del gabinete de Aznar durante su segunda legislatura.
Mónica López-Monis: secretaria general del consejo de Banesto y, anteriormente, de Aldeasa.
Luis de la Vallina : fue viceconsejero del Sector Público en Asturias durante el gobierno de Francisco Álvarez Cascos.
Marcos Mas Raucwerk: presidente de la comisión jurídica del Fútbol Club Barcelona.
Los integrantes de dicha promoción llegaron a casi todos los ministerios y la mayoría pertenecen a una estirpe noble, como el asesor de la exvicepresidenta Enrique María Lasso de la Vega, conde Lasso de la Vega y presidente de la Real Maestranza de Caballería Sevillana, que se encargaría de dirigir la aplicación del artículo 155 en Cataluña.
En la promoción de Luis de Guindos de técnicos comerciales y economistas del Estado (tecos) estaban también el futuro ministro de Industria, Jose Manuel Soria; el primer secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre; Álvaro Rengifo (presidente de CESCE, nombrado por Guindos); o Juan José Zaballa, presidente de Enresa y nombrado por Soria. Esta promoción no es como “la Gloriosa”, pero también tuvo su trozo de pastel.
Un nombre propio es el de Eduardo Serra, un político que ha ocupado cargos importantes con UCD, PSOE y PP. El verde es el color ideológico predominante en el mundo, no se engañen. Fue abogado del Estado con 28 años. Trabajó en el Ministerio de Educación de Aurelio Menéndez (preceptor del Rey Juan Carlos I y fundador del prestigioso despacho de abogados Uría y Menéndez).Trabajó también con el ministro de Industria Alberto Oliart en 1977. Oliart lo volvió a reclutar cuando fue ministro de Defensa en 1982 y Serra trabajó incansablemente en la adhesión española a la OTAN. Con el PSOE en el poder, Serra continuó en su puesto en el Ministerio de Defensa, comprando en 1983 unos F-18 defectuosos a EEUU por 300.000 millones de pesetas. Serra se había proclamado seguidor de la política estadounidense y la compra de los 72 F-18 no dejó de ser polémica, ya que otras compañías ofrecían mejores aviones a menor precio. Supongo que querer ser amigo de Ronald Reagan es lo que tiene. Además, en esta transacción intervino el bufete Garrigues, cuyos integrantes representaban a España en la Comisión Trilateral, organización fundada y controlada por Estados Unidos. Serra se integró también en la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, cuya presidenta de honor era la reina Sofía, una buena aliada para su escalada política. Presidió Telettra España, empresa de tecnología militar que tenía numerosos contratos con un Estado al que hacía poco había pertenecido. También fue presidente de la empresa MZOV, cercana al entorno Real y vinculada al escándalo de Luis Roldán. Siguiendo con la Casa Real, en 1991 presidió el Desafío España 92 Copa América de Vela, deporte que practicaba el entonces príncipe Felipe. Antes de volver a la política estuvo al frente de Alcatel, Peugeot y Airtel (adquirida por Vodafone). En 1996 Aznar lo hace ministro de Defensa contra pronóstico, ya que había sido Felipe Gónzalez el que había amenazado al Rey por medio de Adolfo Suárez con llevarse “por delante a quien haga falta” si Arias Salgado, el preferido de Aznar para Defensa, publicaba, como había prometido, “los papeles del CESID” que se referían a la guerra sucia contra ETA y el esclarecimiento del tan buscado señor X. El asesor de Defensa con Serra fue Rafael Bardají, actualmente miembro de la dirección de VOX y colaborador de Steve Bannon, exestratega de Donald Trump. Ya hablé en un artículo del vínculo de VOX con el presidente americano. Su secretario de Estado fue Pedro Morenés, ministro de Defensa en 2012. Tras dejar su cargo, Aznar lo nombró presidente del Real Patronato del Museo del Prado y en 2001 dirigía ya el Real Instituto Elcano, fundación militar. También ha sido miembro en consejos de administración de financieras como UBS Warburg, Rotschild, Deutsche Bank, o empresas tecnológicas y farmacéuticas como Nokia, Faes Pharma, Pharma Mar, Vodafone y Everis, la cual ha tenido varios contratos con el gobierno español desde su incorporación.
Pedro Morenés, que había trabajado para Serra, es otro noble del que cabe mencionar cuatro pinceladas. Es hijo de Jose María Morenés y Carvajal, vizconde de Alesón, y nieto de los condes de Asalto, biznieto del barón de Las Cuatro Torres y del marqués de Mac Mahon. Está emparentado con los Urquijo, los Aguirre y los Hurtado de Mendoza. También es primo de la esposa de Íñigo Méndez de Vigo y Montojo, ministro de Educación con Rajoy, pariente lejano de Arias Cañete, ya que su prima, la condesa de Asalto, es viuda de un hermano de la mujer de Arias Cañete. Su primo segundo, Francisco de Borja Prado de Eulate, presidente de Endesa, es hijo del noble Manuel Prado y Colón de Carvajal, descendiente directo de Cristóbal Colón y exadministrador del rey Juan Carlos I. Morenés gestionó transacciones armamentísticas durante su ministerio con Arabia Saudí, acompañando al rey Felipe VI. Dirigió antes de ser ministro Instalaza, fabricante de explosivos y de las llamadas bombas racimo, prohibidas por la UE. Gracias a esta prohibición, Instalaza pidió compensaciones por las pérdidas en la fabricación de dichas bombas, y una vez ministro, Morenés suscribió con su antigua compañía suficientes contratos para saldar dicho desagravio y mucho más. También fue presidente de la empresa de misiles MBDA y asesoró a empresas como Gamo Outdoor, fabricante de pistolas y rifles, y Aritex Cading. Forma parte del Club Puerta de Hierro, que acoge a integrantes de la Monarquía, de la nobleza y de la élite empresarial y cuyo vicepresidente del club era el marido de Esperanza Aguirre. Dios los cría…
Otro ministerio emblemático de la era Rajoy fue el de Interior, con Jorge Fernández Díaz a la cabeza. Fue inspector de Trabajo y es tal vez miembro del Opus Dei, además de pertenecer a la Sagrada Orden Constantiniana de San Jorge, que no ha sido reconocida por el Vaticano por su radicalidad (manda huevos), y militante antiabortista que llegó a comparar el abortar con el terrorismo de ETA. Él mismo confesó que a menudo visitaba el Valle de los Caídos para realizar ejercicios de meditación. Colocó al mando de la Policía Nacional y la Guardia Civil a miembros del Opus. Fernández Díaz no permitió manifestaciones ni información crítica con los peperos. Los problemas económicos de los distintos medios de comunicación favorecieron la represión informativa. Así mismo, El País cambió de presidente, igual que El Mundo, donde Pedro J. Ramírez no dejaba de recordar el caso Bárcenas. También en La Vanguardia hubo modificación en su directiva y El Periódico de Cataluña dejó de apoyar el independentismo. Estos relevos informativos coincidieron con el problema independentista, el relevo de rey y los numerosos casos de corrupción del PP. En la guerra todo vale. En televisión, Marhuenda, exjefe de gabinete de Rajoy, estaba hasta en la sopa.
Siguiendo con los aristócratas, nos encontramos en el gobierno de Rajoy a Íñigo Méndez de Vigo y Montojo, Barón de Claret y ministro de Educación. Con Margallo compartía la propiedad del bufete Krainem SL. El primo segundo de Méndez de Vigo es el ya mencionado Pedro Morenés y su cuñado, Íñigo Pérez de Herrasti, hermano de María Pérez de Herrasti y Urquijo, esposa de Méndez de Vigo, fue un nacional revolucionario que ha pertenecido al partido nazi Alianza Nacional. También contaba Rajoy con Carlos Espinosa de los Monteros y Bernaldo de Quirós, marqués de Valtierra, cuyo tío abuelo fue embajador de Franco en Alemania. Carlos Espinosa fue asesor en los primeros gobiernos de la democracia y exdirectivo del Instituto Nacional de Industria, Daimler, Chrysler, Mercedes Benz, Schindler, Tío Pepe, Acciona, Inditex y otras empresas. En 2012 fue secretario de Estado de la Marca España. Uno de sus hijos, Beltrán, es un alto ejecutivo de Inditex, y otro de ellos, Iván Espinosa de los Monteros, fundaría en 2014 el partido VOX. Por último, otro noble. Miguel Arias Cañete también es aristócrata, pero consorte, ya que está casado con Micaela Domecq Solís Beaumont, hija de los marqueses de Valencina, propietaria de la ganadería de Jandilla y una de las mayores latifundistas de Andalucía. Vamos, que le vino como anillo al dedo que su marido fuera ministro de Agricultura, ya que recibió varios fondos de la Política Agraria Común. Micaela Domecq es una de las mujeres que aparecen en los “papeles de Panamá”. El hermano de Arias Cañete fue director nuclear de Endesa y vicepresidente de Tecnatom, empresa que posee la central de Garoña. Además de ayudar a la empresa de su hermano y de su mujer, Arias Cañete dio subvenciones agrarias a numerosas empresas en las que él mismo había sido accionista. Su sucesora en el cargo, Isabel García Tejerina, había sido directora de planificación de Fertiberia, que pertenece al grupo OHL, cercano al PP.
Otro aristócrata es Pedro Argüelles, biznieto del conde de Revillagigedo y descendiente de varios ministros de la monarquía borbónica. Su familia posee una fortuna que incluyen empresas rústicas, inmobiliarias y de bebidas gaseosas, además de fundar el Banco Alcalá, especializado en grandes patrimonios. Argüelles fue secretario de Estado de Defensa cuando Morenés era ministro.
No podemos dejar pasar al ministro de Hacienda, Montoro, que también se cubrió de gloria. Dueño de Montoro y Asociados, por su asesoría pasaron numerosos cargos de la banca española. José Folgado, mano derecha de Rato, participó en su empresa. Ayudantes de Rato coparon también altos cargos, como José Manuel Fernández Norniella, vicepresidente de Bankia, Miguel Crespo, consejero de Bankia, Ricardo Romero de Tejada, secretario general del PP madrileño, fue consejero de CajaMadrid y Bankia y su hija Covadonga trabajó para Montoro.

Parte 3: Pedro Sánchez
Teniendo en cuenta que este libro se publicó en 2019, este capítulo es más breve que el resto. De buen seguro que el autor tendría ahora mismo mucho más que explicar de este gobierno que ha tenido que lidiar con la pandemia y gobernar con unos socios muy inestables.
Empieza el gobierno de Sánchez nombrando a Iván Redondo Bakaikoa, un tecnócrata formado en Estados Unidos, formado como comunicador en Deusto, Redondo había asesorado en el País Vasco al dirigente conservador Antonio Basagoiti, en Badalona a Xavier García Albiol y en Madrid a José Antonio Monago. Es decir, antes de aceptar el puesto en la izquierda española, Redondo ha asesorado a la derecha de las ciudades más importantes de España. Después de ser expulsado del gobierno  extremeño tras el ascenso al poder del PSOE, Redondo entabló conversaciones con Pablo Iglesias y a través de él llegó a Pedro Sánchez. La recompensa por haber apoyado a Sánchez desde su blog fue la de dirigir el Gabinete del Presidente y desde el puesto colocó a amigos del PP en puestos cercanos a él. Otra vez el dinero y no las ideologías políticas es el que manda. Pero para ganar las futuras elecciones, Sánchez debía contar con el apoyo de los medios mediáticos y económicos. Para ello reclutó a Nadia Calviño, presidenta de la Comisión Delegada de Asuntos Económicos y ahora ministra de Economía. Calviño era una alta funcionaria titulada en Economía y Derecho, y cuyo preparador de oposiciones fue su antecesor pepero Román Escolano. También trabajó con Solbes y Luis de Guindos y para la Comisión Europea bajo la tutela de Joaquín Almunia. Su último cargo antes de ser ministra fue el de directora de Presupuestos bajo el mandato de Günther Oettinger, comisario financiero y poderoso ejecutivo de la UE contrario a las ideas ultraizquierdistas de Podemos. Gracias a Calviño, el gobierno español pudo transmitir a Europa la confianza necesaria para gobernar España, a pesar de su socio comunista. Pero además Calviño provenía del mundo socialista. Su padre, Jose María Calviño, fue abogado y presidente de RTVE con Felipe Gónzalez. En la segunda línea del ministerio de Calviño, ésta colocó a Ana de la Cueva como secretaria de Estado de Economía, otra teco expresidenta de la Asociación de Técnicos Comerciales y Economistas del Estado y jefa del gabinete del también secretario de Estado David Vegara. El tío de Ana de la Cueva es el exgobernador del Banco de España Miguel Ángel Fernández Ordóñez. Otra “amiga” colocada en el ministerio fue Carmen Balsa, también teco, esposa del exsecretario David Vegara y colaboradora con De Guindos en su ministerio durante años, jefa de gabinete de la exministra de Educación Mercedes Cabrera, esposa ésta del financiero Carlos Arenillas y vicepresidente de la CNMV y director financiero de Intermoney en compañía de otro exministro, Miguel Sebastián. Calviño mantuvo cargos afines al PP en su ministerio como Carlos San Basilio Pardo, exdirectivo del Banco Santander, necesario para que dicho  banco confiase en el gobierno de Sánchez.
Las primarias que Sánchez ganó a Susana Díez también tuvo su recompensa para aquellos andaluces que apoyaron al futuro presidente. En este ámbito se encuentra la ministra de Presidencia e Igualdad, Carmen Calvo, exministra de Cultura con Zapatero y exconsejera del mismo ramo de Manuel Chaves en Andalucía. Calvo criticó el liderazgo de Susana Díez y apoyó por el caballo ganador. Calvo había sido miembro de la Fundación España Constitucional con una gran oposición a la secesión de Cataluña y profesora de Derecho  Constitucional. Con Calvo aparecieron también los críticos de Díez como Luis Planas, ministro de Agricultura, o María Jesús Montero, ministra de Hacienda y consejera de Hacienda en la Junta andaluza. Otra mención interesante fue la del Ministerio de Defensa en manos de Margarita Robles, que había trabajado ya con Felipe González, Juan Alberto Belloch y María Teresa Fernández de la Vega. La titular de Defensa reafirmó en sus cargos a los principales dirigentes militares estatales que habían trabajado con el PP de Rajoy, algo que pasó desapercibido en los medios y que marcaba la tendencia pepera a controlar España militarmente. Otro nombre relevante fue el de Josep Borrell, conectado con la empresa Abengoa y cuyo presidente José Domínguez Abascal sería nombrado número dos del ministro de Exteriores.
Visto esto hay una única conclusión: el gobierno está formado por los miembros de las mismas familias, sea del color que sea. En España, como en el resto del mundo, no gobiernan los políticos sino las grandes empresas. En este libro podemos ver como altos ejecutivos de Sacyr, Endesa, Telefónica, Banco Santander, BBVA y empresas ligadas a la Bolsa y a las inversiones son colocados en los puestos importantes pero anónimos de los distintos ministerios. Podemos ver cómo el amiguismo y la familia marcan los puestos importantes en gobierno y empresas y que el color del dinero es el que manda. Así pues, si usted es uno de esos abrazafarolas que presume de votar a la izquierda o a la derecha tenga en cuenta que es posible que su voto al PSOE favorezca a miembros del PP o a la inversa. Hoy día el político no trabaja para el pueblo, sino que trabaja para sus amigos, para sus empresas, para sus familiares, etc. Cuando haya elecciones en este país piense en ello, no vota a la izquierda o a la derecha, vota a los mismos tecnócratas que le están chupando el sueldo con altos intereses de préstamos, con subidas de la luz y el gas, con los impuestos y que le comen la cabeza con sus amiguetes comunicativos. Hay medios de comunicación de izquierdas y de derechas, empresas de izquierdas y de derechas, políticas de izquierdas y de derechas pero por encima de nuestros políticos hay siempre alguien que quiere desangrar al pueblo a base de impuestos y de miedo. Buenas tardes.

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