Pietro Aretino fue un influyente escritor, poeta y dramaturgo italiano del Renacimiento, conocido por su estilo mordaz y satírico. Autodidacta, se trasladó a Roma y luego a Venecia, donde se consolidó como una figura destacada gracias a su habilidad para escribir cartas, sonetos, comedias y obras polémicas. Aretino fue apodado el "Flagelo de los príncipes" debido a sus escritos satíricos y su capacidad para influir en figuras poderosas. Es especialmente conocido por sus obras eróticas, como los Sonetos lujuriosos, que acompañaban grabados de Giulio Romano. A lo largo de su vida, ganó amigos y enemigos entre la nobleza y el clero, utilizando la pluma como su arma principal. Pietro Aretino murió el 21 de octubre de 1556 en Venecia. Según una leyenda popular, falleció de risa. Se dice que durante una cena con amigos, contó un chiste tan obsceno que sufrió un ataque de risa incontrolable, lo que le provocó un colapso fatal.
Aretino no fue el único personaje histórico que murió de risa. Otros personajes fueron:
Crisipo de Solos (279-206 a.C., filósofo estoico de la antigua Grecia. Se dice que murió de risa tras ver a un burro comer higos y, en tono humorístico, pedir que al animal se le diera vino para acompañar la comida. Su risa incontrolable le habría causado un ataque fatal.
Zeuxis (siglo V a.C.), pintor griego famoso por su habilidad para captar la realidad. Según relatos, murió de risa mientras pintaba a una anciana que había pedido ser retratada como Afrodita, encontrando la situación tan absurda que rió hasta morir.
Martin I de Aragón (1356-1410), se dice que falleció debido a un ataque de risa incontrolable tras escuchar un chiste que su bufón le contó mientras estaba enfermo.
Thomas Urquhart (1611-1660), escritor y traductor escocés conocido por su extravagancia. Según la tradición, murió de risa al escuchar la noticia de que Carlos II había sido restaurado al trono inglés en 1660.
Alex Mitchell (1925-1975), albañil británico que durante un episodio del programa de comedia británico The Goodies, rió incontrolablemente durante 25 minutos y falleció de un ataque al corazón, probablemente causado por la prolongada risa.
Pero no hablaremos de muertos por risa sino de muertes tan absurdas que hacen sonreír aún siendo la muerte un tema tan serio. Lejos de dramatizar el fallecimiento, entraremos en el fantástico mundo de las muertes más tontas de la historia, comentando algunas de ellas y a sus protagonistas.
Draco de Atenas fue un legislador ateniense del siglo VII a.C., famoso por ser el primero en escribir las leyes de Atenas. Antes de Draco, las leyes eran orales, y su codificación tenía como objetivo reducir la arbitrariedad de los castigos. Sin embargo, su sistema legal fue extremadamente severo, con penas de muerte para delitos menores, lo que dio origen al término "draconiano". Según la leyenda, Draco murió de manera peculiar en Egina. En aquella época era común hechar la capa sobre los personajes relevantes cuando paseaban por la calle para honrarles. Draco fue tan popular que durante una ceremonia, los ciudadanos le arrojaron tantas capas y sombreros en señal de admiración que quedó sepultado bajo ellas y murió sofocado.
Esquilo
Dramaturgo griego del siglo V a. C. y predecesor de Sófocles y Eurípides, es considerado como el primer gran representante de la tragedia griega. Luchó y sobrevivió a la guerra al combatir a los persas en la batalla de Maratón (490 a. C.), en la de Salamina (480 a. C.) y, posiblemente, en la de Platea (479 a. C.). Varios autores de su época recogen su trágica (o cómica) muerte. Retirado de la vida pública para la contemplación y meditación, el pobre Esquilo murió al recibir sobre su cabeza el impacto del caparazón de una tortuga que había arrojado un águila o un buitre, (ya que este animal suele arrojar huesos contra el suelo para romperlos y alimentarse de ellos). El ave habría confundido su cabeza calva con una roca. Previamente, un oráculo le había emitido la predicción de que un dardo venido del cielo lo mataría. El caparazón asesino.
Pirro de Epiro
Fue un destacado rey del antiguo Epiro, estratega militar y una de las figuras más influyentes de su época, conocido por sus campañas militares y su concepto de la "victoria pírrica". Nació en el seno de la dinastía Eácida, que afirmaba descender de Aquiles. Pirro ascendió al trono de Epiro en 306 a.C. y se destacó como general durante las guerras helenísticas. Es famoso por su intervención en Italia, donde luchó contra Roma entre 280 y 275 a.C. con el apoyo de ciudades griegas del sur de Italia. A pesar de obtener victorias en batallas como Heraclea (280 a.C.) y Ásculo (279 a.C.), sus pérdidas fueron tan grandes que acuñó la frase "victoria pírrica", que describe un triunfo demasiado costoso. Además de sus campañas contra Roma, Pirro también luchó en Grecia y Sicilia, donde intentó establecer su dominio. Era admirado por su talento militar y comparado con Alejandro Magno, aunque sus ambiciones de conquista a menudo superaron sus recursos. Pirro murió en 272 a.C. durante un combate en Argos, Grecia. Según los relatos, mientras luchaba en una batalla urbana, una anciana arrojó desde un tejado una teja que lo golpeó en la cabeza. Aturdido por el impacto, fue rematado por un soldado enemigo. Tiene más peligro que una anciana con una teja.
Herodes I
Conocido como Herodes el Grande fue rey de Judea bajo la autoridad del Imperio Romano. Fue nombrado "Rey de los judíos" por el Senado romano en el año 40 a.C. y consolidó su poder con la ayuda de Roma. Herodes es famoso por su habilidad política y sus grandes proyectos de construcción, como la ampliación del Segundo Templo de Jerusalén y la construcción de la fortaleza de Masada. Su gobierno, sin embargo, también estuvo marcado por la crueldad, los conflictos familiares y la represión. Es conocido en el cristianismo por el relato bíblico de la Matanza de los Inocentes, aunque este evento no tiene confirmación histórica fuera de las escrituras. Herodes murió en el año 4 a.C., probablemente en Jericó, tras una larga enfermedad. Según el historiador Flavio Josefo, padeció una dolencia que incluía fiebre, úlceras internas, infecciones y gangrena. Aunque los detalles exactos de su enfermedad no se conocen, algunas fuentes afirman que sus genitales se pudrieron debido a una rara enfermedad llamada gangrena de Fournier. Te jodes, como dijo el escroto de Herodes.
Caracalla
Conocido por sus Termas en Roma, Marco Aurelio Antonino, fue un emperador romano que reinó entre el 211 y el 217 d.C. Hijo del poderoso emperador Septimio Severo, Caracalla se destacó por su crueldad, ambición y reformas controvertidas. A partir de 198 d.C., compartió el poder con su hermano Geta, pero la rivalidad entre ambos era evidente. 3 años más tarde Caracalla ordenó el asesinato de su hermano, consolidando así su poder como emperador único. Una de sus reformas más conocidas fue el llamado Edicto de Caracalla, mediante el cual otorgó la ciudadanía romana a todos los hombres libres del Imperio. Esta medida tenía como objetivo aumentar la base de contribuyentes y fortalecer el control imperial. Su reinado se caracterizó por su crueldad y paranoia, lo que le llevó a ejecutar a numerosos senadores y funcionarios. Caracalla fue asesinado durante una campaña militar en la provincia de Siria. Su guardaespaldas, el prefecto de la guardia pretoriana Macrino, lo apuñaló por la espalda mientras orinaba entre unos arbustos creyendo que era un enemigo escondido. Otras fuentes indican que su guardaespaldas lo asesinó por miedo a ser el próximo objetivo de la ira de su jefe. Fuese como fuera, lo cierto es que el guardaespaldas salvó a mucho de sus paisanos al matar al emperador meón.
ArrioArrio fue un presbítero y teólogo cristiano de Alejandría, Egipto, conocido por fundar el arrianismo, una doctrina que provocó una de las mayores controversias en la historia temprana del cristianismo. Arrio se convirtió en un destacado líder religioso en la Iglesia cristiana de Alejandría y fue conocido por su carisma, habilidades retóricas y celo doctrinal. Su enseñanza principal era que Jesucristo, aunque divino, no era igual a Dios Padre, sino una criatura subordinada creada por Él. Esta creencia contradecía la enseñanza tradicional de la consustancialidad de las tres personas de la Trinidad. La doctrina de Arrio fue condenada por el obispo Alejandro de Alejandría, lo que desencadenó un conflicto teológico. Para resolverlo, el emperador Constantino convocó el Concilio de Nicea en el año 325 d.C., donde el arrianismo fue declarado herejía y se estableció el Credo de Nicea, que afirmaba la plena divinidad de Cristo. A pesar de ser condenado, Arrio siguió ganando adeptos, y sus ideas influyeron en amplios sectores del Imperio Romano, especialmente entre líderes políticos y eclesiásticos. Su muerte no fue tan absurda como cruel. Según las fuentes históricas, cuando estaba a punto de ser readmitido en la Iglesia tras haber sido exiliado, sufrió una muerte repentina que muchos interpretaron como un juicio divino. El historiador Sócrates Escolástico narra que Arrio experimentó una hemorragia interna masiva mientras caminaba por la ciudad, posiblemente debido a una enfermedad intestinal o envenenamiento. Se dijo en su momento que la extremada diarrea que le entró produjo que llegase a expulsar por el culo incluso sus propias entrañas. Su muerte fue vista por algunos de sus oponentes como una señal de la desaprobación de Dios hacia su doctrina.
Li Po
Li Po fue uno de los poetas más célebres de la dinastía Tang en China, conocido por su estilo lírico y su amor por la naturaleza, la libertad y el vino. Su talento para la poesía se manifestó desde joven, y pronto se unió a círculos literarios en la corte imperial, aunque nunca obtuvo un cargo oficial importante. Li Po es famoso por sus poemas sobre la belleza de la naturaleza, el vino, la amistad y la transitoriedad de la vida. Su obra influyó profundamente en la poesía china y sigue siendo admirada hasta hoy. Es uno de los grandes exponentes de la poesía clásica china, destacándose por su capacidad para combinar la elegancia con una visión emocional profunda. La muerte de Li Po está envuelta en leyendas. Se dice que falleció en 762 a los 61 años, y la versión más popular cuenta que murió ahogado mientras intentaba abrazar el reflejo de la luna en el río Yangtsé, tras haber bebido en exceso. El poeta borracho.
Enrique I de Castilla
La historia suele contar como los reyes morían en el campo de batalla o en su cama por alguna enfermedad, como la gota, tras años y años de “duro” reinado, pero Enrique I no corrió esa suerte. Fue el décimo hijo de Alfonso VIII y de su esposa, la reina Leonor de Plantagenet. Con 10 años fue entronado gracias a la muerte de su padre y de sus dos hermanos varones. A los 24 días de morir su padre moriría también su madre, que dejaría a Enrique I bajo la tutela de su hermana Berenguela. Con 11 años lo casan con la infanta Mafalda de Portugal, hija del rey Sancho I de Portugal. Pero este matrimonio sería anulado al año siguiente por el papa Inocencio III, debido al grado de parentesco que había entre ambos cónyuges. Con tan solo 13 años, sin apenas oler el trono, Enrique I falleció de una pedrada mientras jugaba con otros niños en el Palacio episcopal de Palencia. Le sucedió su hermana Berenguela. El juego del calamar medieval.
Papa Adriano IV
Eclesiástico inglés nacido en los albores del siglo XII, Su muerte fue extraña y absurda (como su profesión). Mientras se encontraba en la ciudad italiana de Anagni, Adriano IV regresaba a su palacio tras haber pronunciado un furibundo sermón contra el emperador Federico I Barbarroja, al cual incluso había amenazado de excomunión, cuando se detuvo un momento para beber agua en la fuente del pueblo. Fue entonces cuando, de manera accidental, una mosca entró en su garganta donde se quedó alojada; los médicos no pudieron extraer el insecto y el papa murió asfixiado, el 1 de septiembre de 1159. Murió con la mosca detrás de la laringe.
El excomulgado Federico I Barbarroja tambien moriría tontamente, al ahogarse en un río por el peso de su armadura. Ya muerto, su hijo trató, sin éxito,de conservar su cuerpo envinagre. Dos tontos muy tontos.
Jean Baptiste Lully
Fue un compositor, instrumentista y bailarín francoitaliano, ligado a la figura y reinado de Luis XIV. Iniciador de la ópera en Francia y creador de la "tragedia lírica”, a los trece años, ya manifestaba dotes para la música, sabiendo tocar el violín. Excelente bailarín, llegó a bailar con el rey en el Ballet de la Nuit. En 1662, con treinta años, fue nombrado director musical de la familia real. En sus últimos años de vida perdería el favor real por un afaire con un joven paje. La tragedia de su vida vino con su muerte, al caérsele en el pie un pesado bastón o batuta con el que marcaba el ritmo con golpes en el suelo. La herida se le gangrenó y Lully se negó a que le cortaran la pierna para salvarle la vida debido a su pasión por el baile. Baile o muerte, escogió baile y le llegó la muerte.
Francis Bacon
Fue un filósofo, político, abogado y escritor inglés, padre del empirismo filosófico y uno de los pioneros del pensamiento científico moderno. Como curiosidad diremos que su madre, Anne Cooke Bacon, hablaba cinco idiomas y era considerada una de las mujeres más ilustradas de su época. Pero su inteligencia le valió de bien poco cuando a la edad de 55 años un día quiso comprobar si el frío era bueno para la conservación de los alimentos, y salió a la nieve a enterrar un pollo. Este simple y tonto hecho hizo que contragiera una neumonía que poco tiempo después acabaría con su vida. La curiosidad mató al Bacon.
Maximiliano I de Habsburgo
Emperador del Sacro Imperio Germánico Romano a principios del siglo XVI, lo conocerán mejor por ser el padre Felipe el Hermoso, esposo de Juana “la loca”. Gracias a este matrimonio, en España se establecería la Casa de Austria, que permitió a su nieto Carlos ostentar los tronos de Castilla, Aragónn6 el Sacro Imperio. Gracias a su valentía en la guerra, Maximiliano anexionó al Imperio los Países Bajos. Este hecho le valió el apodo por historiadores posteriores de “Corazón de acero”. Pero su logro se daría justo antes de su muerte, al ser un ávido depredador de melones, cuya indigestión le llevo a la muerte. Pero con su muerte no acabaría su dolor físico, ya que dejó escrito que por razones de penitencia, su cuerpo sin vida “debía ser azotado y cubierto con cal y ceniza, envuelto en lino y «mostrado al público para demostrar lo perecedero de toda gloria terrenal”. Eso sí, su traslado al ataúd fue rápido, ya que se cree que Maximiliano viajaba a todas partes acompañado por el ataúd con el que quería ser enterrado.
Las muertes absurdas de los Habsburgo no acabarían con Maximiliano, ya que su hijo Felipe, ese tan guapo que dejó loca a Juana y ponía mirando a Cuenca a sus amantes, murió al beber un vaso de agua muy fría después de haber jugado a pelota. Claro está que se rumorea que el vaso de agua contenía veneno, veneno puesto por su suegro. Su reinado no llegó a los dos meses. Ya sea por los rumores o por tan tonta muerte, no me extraña que la infeliz viuda se volviera loca.
Y no sólo eso, el nieto del bebedor, el poderoso Felipe II moriría en su lecho comido por los piojos tras 53 agónicos días (o eso dicen) después de enviudar cuatro veces, ver morir a seis hijos y a la mayoría de sus hermanos, incluido su hermanastro Juan de Austria, al que le sacaba 20 años. Esto y mucho más (enfermedades corrientes como labio leporino o el prognatismo acentuado familiar atribuido a la enfermiza endogamia de los reyes españoles) alimentó la leyenda negra de los Austrias, a los que se les achacaba una maldición.
Hans Steininger
Hans Steininger fue un personaje histórico del siglo XVI, conocido por poseer una de las barbas más largas jamás registradas. Era el alcalde de la ciudad de Braunau am Inn, en lo que hoy es Austria. Su barba medía aproximadamente 1.4 metros de largo, y su peculiaridad lo convirtió en una figura famosa de su tiempo. Según la leyenda, durante un incendio en la ciudad, mientras intentaba huir, Steininger tropezó con su propia barba, que había olvidado enrollar y asegurar como acostumbraba, lo que provocó su caída y una fractura de cuello fatal. Hoy, su barba es parte de la historia local, y un monumento en su honor se encuentra en Braunau am Inn. Tras su muerte, su barba fue cuidadosamente conservada como una curiosidad histórica y se ha convertido en una de las principales atracciones del museo de la ciudad. Tres pelos asesinos tiene mi barba
Fernando VI de España
Hijo de Felipe V y de María Luisa Gabriela de Saboya, fue un monarca conocido por su carácter pacífico, su amor por la cultura y las artes, y su enfoque en la estabilidad y el bienestar del reino. Su infancia fue dura, ya que su madre murió cinco meses después de parirlo y su madrastra y padre pasaban de él. En enero de 1729, Fernando se casó en Badajoz con Bárbara de Braganza, hija del Rey de Portugal. Al igual que él, la princesa portuguesa era culta, de agradable carácter, dominadora de seis idiomas y gran amante de la música desde niña. Su reinado estuvo marcado por un período de relativa paz y prosperidad para España, especialmente después del fin de la Guerra de Sucesión Española y la abdicación de su padre, Felipe V.
Durante su gobierno, Fernando VI promovió reformas en áreas como la educación, la economía y la administración pública, y apoyó el desarrollo de las ciencias y las artes. Su política exterior estuvo orientada principalmente hacia la neutralidad en los conflictos internacionales, lo que permitió a España evitar involucrarse en guerras costosas, como la Guerra de los Siete Años. Pero la muerte de su amada esposa lo sumió en una gran depresión y se volvió loco. Le dio por morder a la gente y fingir que estaba muerto o era un fantasma. Sus asistentes eran constantemente agredidos y tenían miedo de su propia integridad física. Empezó a darle al opio y registró varios intentos de suicidio, uno de ellos al amagar con ahorcarse con las cintas que tenía en la camisa. Al dormir en una silla en vez de en la cama, algunas fuentes recogen que murió sentado en la taza de váter. También se dice de Catalina II la Grande que murió de forma tan humillante para un rey o reina (aunque otras fuentes dicen que el derrame cerebral lo tuvo dándose un baño. Otras curiosidades de la zarina son que su boda duró 10 días, con enormes banquetes e infinidad de bailes; el matrimonio no yació junto ni una sola vez en su vida pero sí jugaban (Pedro III la obligaba a jugar a batallitas con sus soldaditos de plomo durante horas); aunque no yacieron juntos y Pedro era estéril, tuvieron dos hijos (Catalina tuvo dos hijos de uno de sus amantes); otro de sus amantes, Grigori Orlov, encabezó un golpe de estado que hizo retirarse a Pedro III y dejar como gobernadora del país a su culta esposa.
Adolfo Federico de Suecia
Adolfo Federico de Suecia fue rey de Suecia desde 1751 hasta su muerte en 1771. Ascendió al trono sueco tras la muerte de Federico I y fue el primer monarca de la dinastía Holstein-Gottorp en Suecia. Durante su reinado, Suecia estaba gobernada por un sistema parlamentario conocido como la Era de la Libertad, donde el poder real estaba limitado por el Riksdag (Parlamento). Adolfo Federico tuvo una influencia limitada en los asuntos de gobierno, ya que el poder estaba en manos de los partidos políticos de la época, los Sombreros y los Gorros. Adolfo Federico fue un monarca afable e interesado en la cultura. Pero es conocido también por su trágica y peculiar muerte. La noche del 12 de febrero de 1771 se celebró un gran banquete en el que se sirvió todo tipo de manjares: langosta, caviar, chucrut y arenque ahumado, así como mucho champange. Para finalizar, el rey tomó un total de 14 raciones de un postre típico escandinavo llamado semlor (bollos de crema). Como era de esperar, su organismo no aguanto tales cantidades de comida y pasó de la crema al crematorio. Federico y la fábrica de crema.
Clement Vallandigham
Politico y famoso abogado estadounidense tras la guerra civil norteamericana. Clement murió absurdamente ejerciendo su profesión, defendiendo a un cliente acusado de disparar contra un individuo durante una disputa. Para demostrar que el fallecido se había disparado por error a sí mismo, se ofreció él y mismo para encarnar a la víctima en una reconstrucción de los hechos. El problema fue que el famoso abogado olvidó descargar la pistola antes de la demostración y se disparó él mismo. El acusado fue declarado inocente, siendo la primera vez, supongo, que un abogado estadounidense muerto ganaba un caso.
Otro abogado que murió intentando demostrar la inocencia de sus clientes fue Garry Hoy, un abogado canadiense. Garry Hoy trabajaba en el bufete de abogados Holden Day Wilson en el piso 24 del Toronto-Dominion Centre. Durante una demostración a un grupo de estudiantes de derecho, Hoy quiso probar la resistencia de las ventanas de vidrio de la oficina. Era conocido por realizar este tipo de demostraciones, lanzándose contra el cristal para mostrar que una persona no podía huir rompiendo cristales como en las películas y que este era irrompible debido a su diseño reforzado. En esta ocasión, aunque el cristal no se rompió, el marco de la ventana se desprendió, y Hoy cayó desde el piso 24, muriendo instantáneamente al impactar contra el suelo.
Allan Pinkerton
Allan Pinkerton fue un detective y espía escocés que revolucionó la investigación criminal al fundar la Agencia Pinkerton, la primera agencia de detectives privados del mundo. En su juventud, Pinkerton fue un activo miembro del movimiento cartista, una corriente política que luchaba por el sufragio universal en Gran Bretaña. Sin embargo, tras emigrar a Estados Unidos, decidió enfocar sus energías en la lucha contra el crimen. En 1850, Pinkerton estableció su propia agencia de detectives en Chicago. Inicialmente se dedicaba a investigar casos de robo y fraude, pero pronto su reputación se extendió y comenzó a trabajar para diversas empresas y gobiernos. Durante la Guerra Civil estadounidense, sus agentes se infiltraron en las líneas enemigas y capturaron a numerosos espías confederados. Pero hasta los hombres más astutos tienen sus momentos tontos que pueden causarles la muerte. El famoso y atrevido detective resbaló mientras caminaba y se mordió fuertemente la lengua, lo que al poco tiempo le provocó una gangrena que acabó con su vida. No debió morderse la lengua.
Jack Daniel
Jasper Newton "Jack" Daniel fue un destilador y empresario estadounidense, reconocido mundialmente por ser el fundador de la destilería de whisky Jack Daniel's. A una edad muy temprana, Jack comenzó a trabajar en una destilería local, donde aprendió los secretos de la elaboración del whisky. Su pasión por esta bebida lo llevó a fundar su propia destilería en 1866, a la edad de tan solo 16 años. Una de las características distintivas del whisky Jack Daniel's es su proceso de filtrado a través de carbón de arce. Este método, conocido como "charcoal mellowing", le confiere al whisky un sabor suave y distintivo. La vida de Jack Daniel tuvo un final trágico y un tanto peculiar. Se dice que falleció a causa de una infección en el dedo gordo del pie, contraída después de patear su caja fuerte al no poder abrirla. Esta anécdota ha sido inmortalizada en la cultura popular y ha contribuido a la leyenda de Jack Daniel. Debió echar whisky a la herida.
Arnold Bennett
Novelista inglés, nació en 1867. De su personalidad destacó su carácter emprendedor para embarcarse en diferentes proyectos, teniendo en su haber un buen número de obras literarias, un guión cinematográfico, una ópera e incluso un plato gastronómico (la ‘tortilla Arnold Bennet’ que se sirve en su honor en el restaurante del Hotel Savoy de Londres). Fue en París, sentado en un bar donde desoyó los consejos de un simple camarero que le advirtió que no era conveniente beber agua del grifo debido a que ésta estaba contaminada; Arnold Bennet se las dio de listo y se bebió un vaso entero para demostrar a todos los presentes que no pasaba absolutamente nada. Pocos días después cayó enfermo, coincidiendo con su retorno a Londres, falleciendo en su casa de Baker Street el 27 de marzo de 1931 a causa de la fiebre tifoidea. Una muerte por “sorberbia”.
Isadora Duncan
Angela Isadora Duncan fue una bailarina y coreógrafa estadounidense que revolucionó el mundo de la danza a principios del siglo XX. Destacó por romper con las rígidas convenciones del ballet clásico, sustituyendo los tutús y las puntas por bailar descalza con túnicas ligeras que permitían una gran libertad de movimiento. Fue una mujer independiente y rebelde que defendió la libertad individual y la expresión artística. Sus relaciones amorosas fueron intensas y turbulentas, y su vida personal estuvo marcada por la tragedia de perder a sus dos hijos de 7 y 3 años al caer el coche en el que viajaban con la niñera por un puente que cruzaba el Sena. Un coche también sería protagonista de su absurda muerte a los 50 años de edad. Mientras iba en un descapotable, su larga bufanda se enredó en una de las ruedas del vehículo y murió estrangulada. Esa bufanda le apretó bien el cuello.
Tennessee Williams
Tennessee Williams fue uno de los dramaturgos más influyentes del siglo XX, conocido por obras que exploraron las emociones humanas, los conflictos familiares y las luchas internas. Nació como Thomas Lanier Williams III el 26 de marzo de 1911 en Columbus, Mississippi, en una familia problemática que influyó profundamente en su obra. Estudió en la Universidad de Missouri y en la Universidad de Iowa, desarrollando su pasión por la escritura. Adoptó el seudónimo "Tennessee" en honor al estado de su familia paterna. Su carrera despegó con El zoo de cristal (1944), una obra semi-autobiográfica que lo consagró como dramaturgo. Entre sus obras más famosas se encuentran Un tranvía llamado Deseo (1947), que le valió el Premio Pulitzer, y La gata sobre el tejado de zinc caliente (1955), también ganadora del Pulitzer. Sus piezas suelen retratar personajes complejos y vulnerables, ambientados en el sur de Estados Unidos, con temas como el deseo, la decadencia y la opresión social. Durante su vida, Williams tuvo que lidiar con problemas personales, incluida la adicción y la depresión. El escritor falleció un 25 de febrero a los 71 años de edad de una forma muy curiosa. Williams se encontraba en un momento de éxito profesional, pero a su vez, de una fuerte decadencia personal y emocional. De hecho, la prematura muerte de su pareja, Frank Merlo, fue el inicio del proceso de su declive. La noche de su fallecimiento, encontraron varias botellas de alcohol en su apartamento, por lo que se supuso que murió por sobredosis. Sin embargo, la autopsia mostró que fue por asfixia, y más concretamente, provocada por un tapón de un frasco de píldoras en su garganta. Mil pastillas y lo mata el tapón.
Albert Camus
Nació en Argelia en 1913. Fue novelista, ensayista, dramaturgo, filósofo y periodista. Se le atribuyó la conformación del pensamiento filosófico conocido como absurdismo, si bien en su texto «El enigma» el propio Camus reniega de la etiqueta de «profeta del absurdo» y no le parece una clasificación apropiada. En 1957 se le concedió el Premio Nobel de Literatura. Cuándo los medios dieron la noticia de que el ciclista Fausto Coppi había muerto en un accidente de tráfico, el escritor declaró que no conocía una manera más idiota de morir. Dos días más tarde, Camus fallecía al estrellarse el coche en el que iba de pasajero contra un árbol. En su defensa diremos que en el momento se pensó que la KGB estaba detrás del accidente. Todo un visionario.
Alejandro I de Grecia
Segundo hijo del rey Constantino I de Grecia, sucedió a su padre en 1917 después de que los Aliados hubieran obligado a este último y a su primogénito y sucesor Jorge a partir al exilio en Suiza tras la I Guerra Mundial. Fue un mero títere en manos de la clase política griega, pero consiguió casarse con una noble griega llamada Aspasia Manos, lo que provocó un escándalo en Grecia así como en la familia real, ya que consideraban que el rango aristocrático de la novia no era suficiente para un rey. Por ello, la joven Aspasia fue obligada a abandonar el país durante varios meses. Tras conseguir el rey volver a ver a su esposa, Alejandro fue mordido por un mono que tenía como mascota y murió días después de sepsis, también llamada septicemia que produce una disfunción multiorgánica. Como curiosidad diremos que el monoasesinado era tío de la emérita Sofia. Un mono que pintó, y mucho.
Ray Chapman
Ray Chapman fue un jugador profesional de béisbol estadounidense, conocido por ser el único jugador de las Grandes Ligas en morir a causa de una lesión sufrida durante un partido a los 29 años. Chapman era un jugador destacado, reconocido por su habilidad defensiva, rapidez y capacidad para tocar la pelota. Fue una figura clave para su equipo, los Cleveland Indians, y muy querido por los aficionados. Fue un excelente campocorto, conocido por su velocidad y su habilidad para tocar la pelota. En su palmarés destaca 52 robos de base, más de 90 carreras en cuatro temporadas y 1053 hits en 1051 partidos. Como curiosidad diremos que Chapman prometió ese año que si su equipo ganaba, se retiraría durante un tiempo para centrarse en su familia. Y lo que sucedió fue al revés: su “retirada” inspiró a los Indians para ganar su primer título de la Serie Mundial ese mismo año. ¿Su muerte? El 16 de agosto de 1920, durante un partido contra los New York Yankees, fue golpeado en la cabeza por un lanzamiento del pitcher Carl Mays (que tenía por costumbre adulterar las pelotas de béisbol con alguna sustancia para dificultar su visión y previsión de movimiento al resto de jugadores del equipo contrario). Chapman no llevaba casco, ya que no era obligatorio en esa época. Falleció al día siguiente debido a las lesiones.Su muerte llevó a cambios en el béisbol, incluyendo el uso más frecuente de pelotas nuevas en los partidos y la eventual adopción de cascos de protección. Ray Chapman sigue siendo recordado como una figura importante en la historia del béisbol. Enrique I no aprende.
François Faber
François Faber fue un ciclista luxemburgués que destacó en el ciclismo de principios del siglo XX. Conocido por su gran tamaño y fuerza, Faber ganó el Tour de Francia en 1909 y fue uno de los ciclistas más dominantes de su época. A pesar de su éxito en el ciclismo, Faber decidió alistarse en la Legión Extranjera Francesa durante la Primera Guerra Mundial. Su patriotismo lo llevó a combatir por Francia, el país que lo había acogido y donde había alcanzado la fama. Desafortunadamente, Faber murió en combate en 1915, a la edad de 28 años. Según los relatos, mientras se encontraba en una trinchera recibió la noticia de que su esposa había dado a luz a una niña. La alegría de esta noticia lo llevó a exclamar y saltar de alegría, lo que alertó a un soldado enemigo, quien le disparó y acabó con su vida.
Frank Hayes
La leyenda de Frank Hayes es una de las más curiosas y macabras en el mundo de las carreras de caballos. El 4 de junio de 1923, en el hipódromo de Belmont Park, Nueva York, se llevó a cabo una carrera que pasaría a la historia. Frank Hayes, un jockey de 35 años, montando al caballo Sweet Kiss, se alzó con la victoria. Lo extraordinario de esta carrera no fue tanto el triunfo en sí, sino la forma en que se produjo. Según múltiples reportes de la época, Hayes sufrió un ataque al corazón durante la carrera y falleció en la silla de montar. Sin embargo, su cuerpo inerte, aún agarrado a las riendas, guió a Sweet Kiss hacia la línea de meta, donde cruzó en primer lugar. La noticia de la muerte de Hayes mientras competía se propagó rápidamente, convirtiéndolo en una figura legendaria. Sweet Kiss, por su parte, nunca volvió a competir y fue apodado "Sweet Kiss of Death" (Dulce beso de la muerte).
Otro deportista que murió en acto de servicio fue Malcolm "King Kong" Kirk. Kirk fue un luchador profesional británico conocido por su enorme tamaño y presencia imponente en el ring. Durante su carrera, se convirtió en un ícono del circuito de lucha libre en el Reino Unido, donde a menudo interpretaba el papel de un villano. Mal Kirk nació en 1936 en el Reino Unido. Antes de dedicarse a la lucha libre profesional, trabajó como minero, lo que le dio una fortaleza física impresionante. Su debut en la lucha libre ocurrió en las décadas de 1960 y 1970, y rápidamente se destacó por su tamaño y personalidad dominante, que le valieron el apodo de "King Kong". Kirk era conocido por su estilo rudo y por ser un luchador temido en los circuitos británicos. El 24 de agosto de 1987, Mal Kirk murió durante una lucha en Great Yarmouth, Inglaterra. Estaba enfrentándose al luchador Shirley "Big Daddy" Crabtree, una de las figuras más populares de la lucha libre británica. En el clímax del combate, Big Daddy realizó su movimiento característico, un "splash" (un salto para caer sobre el oponente). Tras recibir el impacto, Mal Kirk quedó inmóvil en la lona. Inicialmente, el público y los luchadores pensaron que era parte del espectáculo, pero pronto se dieron cuenta de que algo andaba mal. Kirk sufrió un ataque cardíaco fatal en el ring y fue declarado muerto poco después. Crabtree fue exonerado cuando se descubrió que a Kirk le habían diagnosticado un problema cardíaco antes de la pelea. Sin embargo, Crabtree se culpó por la muerte de su adversario, y se retiró de la lucha profesional. Antes de la pelea, Kirk les dijo a sus amigos: «Si tengo que morir, quiero que sea sobre el ring». Luchador y visionario.
Sherwood Anderson
Fue un destacado escritor y novelista estadounidense, conocido por su estilo innovador y su enfoque en la vida de los personajes comunes. Durante su juventud, trabajó en diversos oficios antes de dedicarse a la escritura. Su obra más conocida es Winesburg, Ohio, una colección de relatos interconectados que exploran la vida en un pequeño pueblo estadounidense y los conflictos internos de sus habitantes. Anderson es considerado una figura clave en la literatura modernista y una influencia para autores como Ernest Hemingway y William Faulkner. Sherwood Anderson murió el 8 de marzo de 1941, mientras viajaba con su esposa en un crucero hacia Sudamérica. En una escala en Colón, Panamá, Anderson enfermó repentinamente y falleció debido a una peritonitis causada por la ingestión accidental de un palillo de cóctel que perforó su intestino. Su muerte fue trágica y peculiar, y añadió un aura de curiosidad a su legado literario. Palillos, más letales que las balas
Thomas Midgley
Thomas Midgley Jr. fue un ingeniero mecánico y químico estadounidense, conocido tanto por sus innovaciones como por las controversias que surgieron de ellas. Midgley hizo dos descubrimientos que tuvieron un gran impacto en el mundo, aunque con consecuencias negativas a largo plazo: 1. Gasolina con plomo (tetraetilo de plomo), que reduciría el golpeteo en los motores de combustión interna y mejoró el rendimiento de los vehículos (aunque el plomo en la gasolina causó graves problemas de contaminación ambiental y de salud pública); 2. Clorofluorocarbonos (CFC), utilizados como refrigerantes y propulsores en aerosoles (que aunque eran eficaces y seguros a corto plazo, se descubrió posteriormente que dañaban la capa de ozono). A pesar de sus éxitos profesionales, Midgley sufrió de polio (enfermedad que afecta al sistema nervioso) y otros problemas de salud en sus últimos años. Midgley intentó diseñar un sistema de cuerdas y poleas para levantarse de la cama y poder girarse, pero murió accidentalmente el 2 de noviembre de 1944 al enredarse en su propio invento. Su legado sigue siendo un ejemplo de cómo las innovaciones tecnológicas pueden tener consecuencias imprevistas. Enredada muerte.
Los hermanos Collyer
Homer y Langley Collyer, fueron dos excéntricos neoyorquinos conocidos por su estilo de vida aislado y por el estado de su vivienda, repleta de acumulaciones extremas de objetos. Vivieron en una mansión de Harlem, Nueva York, donde llevaron una existencia apartada, rodeados de miles de objetos y basura que recolectaron durante décadas. Homer, abogado, quedó ciego y paralítico, dependiendo de Langley, ingeniero y músico, para su cuidado. A partir de ahí, Langley adoptó un comportamiento obsesivo, recolectando todo tipo de artículos (sobre todo periódicos para que cuando este cobrara la visión, pudiera leer un gran periódico con todo lo que se había perdido) y creando un intrincado sistema de túneles y trampas dentro de la casa para protegerse de posibles intrusos, ya que corrieron rumores de que poseían una inmensa fortuna. La mansión llegó a contener toneladas de artículos, incluidos pianos, maquinaria, periódicos y basura. Los vecinos y los medios de comunicación agobiaron a los Collyer, que se aislaron del mundo. Un día, los vecinos alertaron a la policía y tras forzar la entrada encontraron un cadáver, perteneciente a Homer, quien murió de hambre. Sin embargo, no fue hasta una semana después cuando consiguieron localizar entre la basura el cuerpo sin vida de Langley, quien se había quedado atrapado entre una de las trampas. Se necesitaron 9 días para extraer unas 103 toneladas de basura de la casa. Hoy, los hermanos Collyer son referencia en estudios sobre el síndrome de acumulación. Diógenes, el asesino en serie.
Christine Chubbuck
Christine Chubbuck fue una periodista estadounidense cuyo nombre se asoció trágicamente a uno de los eventos más perturbadores de la historia de la televisión. Nacida el 24 de agosto de 1944 en Hudson, Ohio, Christine Chubbuck demostró desde joven una gran pasión por la comunicación. Tras graduarse, se dedicó al periodismo y consiguió un puesto como reportera en un canal de televisión local en Sarasota, Florida. A pesar de su profesionalidad y dedicación, Christine sufría de depresión y ansiedad. Su trabajo como periodista, que exigía una constante búsqueda de noticias impactantes, exacerbó sus problemas de salud mental. El 15 de julio de 1974, durante la emisión de su programa matutino, Christine Chubbuck dijo: “Para mantener la política del canal 40 de traerles lo último en materia de sangre y entrañas, y a todo color, aquí tienen una primicia: un intento de suicidio”. Acto seguido sacó un revólver y se disparó en la cabeza, transmitiendo en vivo su propio suicidio.
Bon Scott
Bon Scott fue el vocalista original y uno de los miembros fundadores más icónicos de la banda de hard rock australiana AC/DC. Su carisma, energía en el escenario, poderosa voz y su muerte prematura le convirtieron en una figura legendaria del rock and roll. Nacido en Escocia, en 1946, Bon Scott emigró con su familia a Australia siendo niño. Su pasión por la música lo llevó a formar parte de varias bandas locales antes de unirse a AC/DC en 1974. Junto a los hermanos Young, Malcolm y Angus, creó un sonido crudo y potente que rápidamente cautivó al público. Su voz ronca y llena de blues, combinada con las guitarras afiladas de Angus Young, crearon un sonido único que los diferenciaba de otras bandas de rock de la época.
Bon Scott encarnaba el espíritu rebelde y rockero, y sus letras hablaban de temas como la fiesta, las mujeres y la vida en la carretera. Todo ello lo tuvo el día de su muerte. Según se afirma, Scott sentía cierta debilidad por las bebidas alcohólicas y la heroína. En el mes de febrero del año 1980, tras una de sus salidas nocturnas, el cantante volvía a casa en el interior de un Renault 5 que conducía un amigo de su exnovia. Este último intentó despertar a Scott una vez acabó el trayecto, pero al ver que no se despertaba, decidió dejarle en el coche durmiendo, o eso creyó. A la mañana siguiente, el cuerpo sin vida del cantante yacía en el interior del vehículo. Al parecer, sufrió un desmayo y se ahogó en su propio vómito. Murió con tan solo 33 años. Nunca te fíes de un amigo de tu ex.
Michael Hutchence
Nos quedamos en Australia y con otro cantante. Michael Kelland John Hutchence fue un cantante, compositor y actor australiano, reconocido mundialmente como el vocalista principal de la banda de rock INXS. Hutchence co-fundó INXS en 1977 y rápidamente se convirtió en el rostro de la banda. Su voz distintiva, su carisma en el escenario y su atractivo físico lo convirtieron en uno de los cantantes más populares y exitosos de la década de los 80. Con canciones como "Need You Tonight" y "Never Tear Us Apart", INXS logró fama internacional y vendió millones de discos. Además de su carrera musical, Hutchence también exploró el mundo de la actuación. Participó en varias películas y series de televisión, demostrando su versatilidad como artista. Tras años de lucha contra la depresión y la adicción, Hutchence fue encontrado muerto en un hotel de Sydney. La causa oficial de su muerte fue suicidio por ahorcamiento, aunque las circunstancias exactas siguen siendo objeto de debate, aunque años más tarde, su pareja, Paula Yates, declaró en los medios que, en realidad, la muerte de Hutchence fue accidental. Según ella, el cantante estaba realizando una práctica erótica de asfixia, pero no supo controlar la situación y acabó ahorcado. Está estúpida muerte se le atribuyó también al actor David Carradine, famoso por ser el pequeño saltamontes en la serie Kung Fu. Lo que se llama morir de placer.
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