Probablemente cuando abras este blog y leas este artículo te preguntarás por qué demonios lo has hecho, qué te ha llevado a visitar el blog de un antiguo conocido, de un viejo amigo, de un pariente lejano, o no tan lejano. Incluso puede ser que el insignificante ser humano que escribe estas letras sea un completo desconocido para ti.
Sea ya por un poder extraño o invisible, una intuición, una voz en tu cabeza o simplemente un acto reflejo de tus dedos te ha llevado a clicar en mi blog y leer este post sin saber por qué, te doy las gracias por ello. Más extraño aún te resultará cuando te diga que sólo yo (obviando a mis tres suscriptores) sabré de la existencia de este artículo y que a nadie hablaré de él, ni de boca ni usando las redes sociales, y como habrás podido ver, el título de este escrito es de lo más común del mundo internauta. Así que no te será fácil explicarte por qué estás ahora mismo, en este preciso momento, no antes ni después, leyendo estas palabras. Simplemente leerás este artículo por una extraña y desconocida casualidad. ¿Y por qué? ¿Cuál es la razón por la que el azar te ha llevado hasta mí? Yo no lo sé pero mi intención es..., pedirte perdón o quiero decirte que te perdono. Sí. Quiero pedirte perdón si en esta vida o en otra te he causado algún daño físico o psíquico y quiero decirte que te perdono y que puedes perdonarte a ti mismo si has sido tú el que me ha hecho daño y tu conciencia no te permite dormir tranquilo. De corazón, perdóname o estás perdonado. En este punto te preguntarás, ¿para esto he venido aquí? Pues sí. Para esto y para leer que la ciencia no puede explicar cosas inexplicables, que es posible (yo creo en ello) que haya vida después de la muerte, que exista la reencarnación y que estemos en esta vida para depurar los pecados de vidas anteriores, acompañados de espíritus que guían nuestras acciones. No es mi intención ahondar en el tema porque si no te interesa me llamarás pesado y si te interesa hay personas mucho más inteligentes y preparadas que yo que han escrito infinidad de artículos y libros para ayudarte a perder el miedo a la muerte y prepararte para una enésima vida física. Simplemente escribo esto para lo dicho anteriormente (perdonar y ser perdonado) y para que tú mismo te preguntes por qué has acabado en este blog. Una última petición, si es así, si la fortuna te ha llevado hasta aquí, me gustaría que me lo hicieras saber haciendo un comentario, el que sea, me da igual, porque así tendría para mí una prueba de que este escrito ha servido de ayuda a alguien. Gracias.Aquí pueden encontrar artículos de opinión y reseñas literarias sobre política, economía, psicología, espiritualidad, filosofía y conspiraciones. Busquen su tema predilecto en las etiquetas o en el buscador. Pueden también escuchar las entradas en mi canal de Ivoox, Humanidades por un humano, cuyo enlace pueden ver en la pestaña Enlaces de interés. Espero que lo disfruten.
Humanidades por un humano
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Te perdono Fran, además siempre me pareciste buena gente :)
ResponderEliminarGracias
Eliminar