lunes, 25 de mayo de 2026

Telepatía

 INTRODUCCIÓN


Imagina recibir un mensaje en tu cabeza. Sin teléfono, sin palabras escritas, sin sonido. Solo una imagen, una emoción, una certeza que aparece en tu mente y que sabes, sin saber cómo, que viene de otro lugar, de otra persona. Eso es telepatía. Y según los estudiosos del tema, no es ciencia ficción. Es la forma más antigua y universal de comunicarse en el cosmos. 

Viendo un documental sobre OVNIs me encontré de repente con un manual sobre comunicación a distancia. El manual, titulado Telepatía 101,  nace de un encuentro poco convencional. Sus autores, Su Walker y el Reverendo White Otter, llevan años en contacto telepático con un ser llamado T'ni.

T'ni pertenece a una civilización extraterrestre conocida como los P'nti, cuya nave habita en las inmediaciones de la montaña Sandia, en Nuevo México. Los P'nti llevan décadas observándonos, y han decidido que es momento de tender un puente entre ellos y nosotros. Ese puente es el libro Telepatía 101. Pero, ¿por qué ahora? Pues porque se acerca lo que ellos llaman el primer contacto: el momento en que la humanidad y otras civilizaciones se reconozcan abiertamente. Y para que ese encuentro sea posible, los humanos necesitamos recuperar algo que en gran medida hemos perdido: la capacidad de comunicarnos sin tecnología, directamente de mente a mente. La telepatía, explican, no es un don exclusivo de elegidos ni un fenómeno paranormal. Es el idioma universal de la galaxia. Todas las especies inteligentes la usan. Los humanos también podemos hacerlo, aunque siglos de ruido, tecnología y desconfianza han ido silenciando esa habilidad. Como veremos más adelante, la telepatía lleva años estudiandose y son muchos los científicos que están de acuerdo con lo dicho por los P'nti. Sin ir más lejos Rupert Sheldrake investigó, con notable éxito, la telepatía de los perros con sus dueños. Por lo tanto, la telepatía nos ahorra el conocer infinitos idiomas, ya que como hemos dicho, es el idioma cósmico. 

La diferencia del manual de los P'nti con otros estudios o investigaciones es que no pretende convencerte de que la telepatía existe. Ese debate no le interesa. Si tienes este libro en las manos, dice T'ni, ya sabes que la telepatía existe. Lo que este manual propone es algo mucho más concreto y valioso: enseñarte a usarla. Y yo intentaré darte una noción de cómo hacerlo. Aún así, contrastaremos lo que se dice en Telepatía 101 con lo que dicen las investigaciones oficiales sobre el tema e intentaremos llegar a la conclusión de si Su Walker y el Reverendo White Otter son unos privilegiados por estar en contacto con seres de otro planeta o son solo unos chalados que oyen voces en sus cabezas. De todas formas, si estás dispuesto a seguir oyendo este podcast es porque crees que hay algo más de lo que nos han explicado siempre. Si es así, bienvenido. 


BLOQUE 1 — ¿Qué es realmente la telepatía?


Antes de empezar a hablar de cómo usar la telepatía, tenemos que saber qué es. Fue Frederic W. H. Myers en 1882 el creador del término telepatía. Myers, cofundador de la Society for Psychical Research en Londres, acuñó la palabra telepatía combinando el griego tele (lejos) y pathos (sentimiento). La definió como "la transmisión de pensamientos, sentimientos o impresiones entre mentes sin la mediación de los sentidos conocidos". Esta es la definición de referencia académica original. Rupert Sheldrake, científico, biólogo e investigador de parapsicología y escritor británico, define la telepatía como "una forma normal, no paranormal, de comunicación entre miembros de grupos animales, basada en vínculos emocionales y campos mórficos que persisten aunque los individuos estén separados físicamente". Su aportación clave es que la telepatía es biología que aún no comprendemos del todo. Sheldrake propone que todos los seres vivos —animales, plantas, humanos— están conectados por campos invisibles de información que él llama campos mórficos. Son campos de memoria que trascienden el espacio físico. El campo mórfico es lo que hace que un organismo "sepa" cómo tiene que ser y comportarse, y lo que mantiene conectados a los miembros de un grupo aunque estén separados. Imagina que cada grupo social —una manada de lobos, una familia, un equipo— comparte una especie de nube de información suya invisible. Esa nube no desaparece cuando sus miembros se separan. Se estira, como un campo elástico, manteniendo el vínculo activo a distancia. Esa nube que se estira es la que comparte un perro con su dueño. Sheldrake comprobó que cuando el dueño de un perro decide volver a casa, su mascota se dirige a la puerta o la ventana a esperarlo. Para Sheldrake, la telepatía no es magia ni misterio inexplicable. Tampoco es un don. Es simplemente la comunicación que ocurre a través del campo mórfico. Funciona especialmente bien entre individuos con vínculos emocionales fuertes —madre e hijo, pareja, perro y dueño— porque esos vínculos fortalecen el campo compartido. Seguro que han escuchado alguna vez a una madre o un padre intuir que algo le pasaba a su hijo. Eso es telepatía según Sheldrake. Lo revolucionario de su planteamiento es que Sheldrake saca la telepatía del terreno de lo sobrenatural y la coloca en el de la biología: si los campos mórficos existen, la telepatía no solo es posible, es probable. El problema es que los campos mórficos no son medibles con los instrumentos actuales, lo que hace que la comunidad científica mayoritaria los trate como pseudociencia. El propio editor de la revista Nature llegó a decir que los libros de Sheldrake eran "candidatos para quemarse". Y eso lo dijo un “hombre de ciencia”. No es de extrañar que la ciencia oficial rechace la telepatía. En primer lugar no encaja en el modelo mecanicista donde causa y efecto viajan en una sola dirección. En segundo lugar, no tiene un mecanismo físico conocido que la explique. Y en tercer lugar, y quizás la más honesta: como dijo el editor de Nature sobre Sheldrake, hay fenómenos que la ciencia rechaza no porque sean falsos sino porque son incómodos. Grinberg pagó el precio más alto por esa incomodidad.

Sin embargo, Sheldrake argumenta que la ciencia ha ignorado durante siglos fenómenos reales simplemente porque no tenía herramientas para medirlos. Añado yo que tampoco le interesa dar mucho poder al pueblo llano. En una frase, el campo mórfico es la memoria invisible que conecta a los seres vivos entre sí, y la telepatía es la señal que viaja por ese campo cuando el vínculo emocional es suficientemente fuerte.

Otra eminencia en el tema es Dean Radin (Instituto de Ciencias Noéticas). Radin entiende la telepatía como una "percepción extrasensorial de los pensamientos o estados mentales de otra persona, verificable estadísticamente en condiciones de laboratorio controladas". Radin la aborda desde la evidencia: en miles de experimentos replicados, los resultados superan sistemáticamente el azar.

Jacobo Grinberg también estudió la telepatía y la telequinesia. Lo misterioso es que el 8 de diciembre de 1994, el reputado neurofisiólogo y psicólogo mexicano desapareció sin dejar huella cuando continuaba con sus múltiples experimentos para probar una teoría relacionada con la telepatía, la telequinesia y el espectro de la conciencia. La alerta la dio su familia cuando el día 12, su 47 cumpleaños, no se presentó a la reunión que habían organizado para él. Nunca apareció.

Pero lo importante no es solo su desaparición. Es lo que estaba a punto de demostrar. Grinberg desarrollaba el que fue su último experimento: el potencial transferido. Así era como el científico llamaba a la comunicación entre cerebros. Su objetivo era demostrar que nuestra percepción es la que crea la realidad que experimentamos y, en el camino, comprobar que existe potencial transferido entre cerebros. Para ello, elegía parejas con una conexión emocional, ya sea amorosa o de amistad. El experimento era tan sencillo como revelador. Las metía en dos cámaras de Faraday —salas aisladas electromagnéticamente para que nada interfiriera en los resultados—. A una de las personas le enviaban destellos de luz. La otra, en total oscuridad y silencio, no recibía ningún estímulo. Sin embargo, lo que encontraron fue que en el cerebro de la segunda persona también existía actividad, no tan intensa, pero exactamente en el mismo punto y en el mismo momento. A este fenómeno Grinberg lo llamó “potencial transferido”: la transmisión precisa de información entre dos cerebros separados en el tiempo y el espacio. En otras palabras: telepatía medida con electroencefalograma, publicada en revistas científicas y replicada en múltiples experimentos. Cuando desapareció, Grinberg lo tenía todo preparado para demostrar la telepatía entre él y una colega que vivía en India. Se rumorea que la CIA estuvo implicada en su desaparición para quedarse con su trabajo.

T'ni / Su Walker / White presentan la telepatía como "el medio de comunicación universal de la galaxia, que se manifiesta mediante imágenes, emociones, conceptos simbólicos, palabras y sensaciones físicas". Este enfoque es más espiritual y práctico. También nos dicen que la telepatía es distinta para cada uno de nosotros dependiendo de si somos visuales, auditivos o kinestésicos. Para seguir avanzando debemos saber cuál es nuestro estilo para utilizar bien la telepatía. 


BLOQUE 2 — Tu estilo de aprendizaje telepático


El manual de telepatía nos dice que la telepatía puede manifiestarse de diferentes maneras, mediante imágenes, emociones, conceptos simbólicos, palabras, frases, etc. Y esto es así porque cada uno de nosotros tiene una habilidad más desarrollada que otra, y por lo tanto una manera de aprender distinta. Algunas personas recuerdan las cosas más fácilmente si las ven, otras si las oyen y hay quien necesita un elemento kinestésico, tocarlas o sentirlas. Por eso, si eres visual, la telepatía te llegará en forma de imágenes, si eres auditivo oirás palabras y si eres sentimental/telekinesico te llegará en forma de sensaciones. Así que lo primero es averiguar tu estilo de aprendizaje. Vamos a hacer un breve test para saber tu canal telepático. Coge papel y lápiz o abre la aplicación de notas del móvil para apuntar A, B o C. Primera pregunta. Cuando tienes que aprender algo nuevo, ¿qué prefieres?

A) Ver un esquema, diagrama o vídeo explicativo

B) Escuchar una explicación en voz alta o un podcast

C) Probarlo directamente tú mismo, aunque cometas errores

2. Cuando recuerdas un momento especial del pasado, ¿qué es lo primero que aparece?

A) Una imagen clara: los colores, las caras, el lugar

B) Los sonidos: voces, música, palabras que se dijeron

C) Una sensación en el cuerpo: calor, tensión, emoción física

3. Cuando alguien te da instrucciones para llegar a un sitio, ¿qué te resulta más útil?

A) Un mapa o que te lo dibujen

B) Que te lo expliquen de viva voz, paso a paso

C) Ir caminando con ellos una vez para memorizar la ruta

4. Cuando te concentras en algo, ¿qué te distrae más fácilmente?

A) El desorden visual o el movimiento a mi alrededor

B) Los ruidos, conversaciones o música de fondo

C) El malestar físico: frío, hambre, una silla incómoda

5. Cuando tienes una intuición fuerte sobre algo, ¿cómo llega?

A) Como una imagen mental o una "visión" repentina

B) Como una voz interna o una frase que aparece sola

C) Como un "saber" en el cuerpo, una presión o certeza física

6. Cuando describes algo que te ha emocionado, tiendes a decir…

A) "Lo veo claro", "tiene buena pinta", "es brillante"

B) "Suena bien", "me dice algo", "hay algo que no cuadra"

C) "Lo noto en el estómago", "me pesa", "tengo un presentimiento"

7. Si tuvieras que meditar para recibir un mensaje telepático, ¿qué ambiente elegirías?

A) Un lugar oscuro o con los ojos cerrados para ver imágenes internas

B) En silencio total, escuchando atentamente cualquier sonido o voz interior

C) Moviéndome lentamente: caminando, nadando o con las manos ocupadas

8. ¿Cómo sueles resolver un problema complicado?

A) Dibujando un esquema o visualizando mentalmente las opciones

B) Hablándolo en voz alta, contigo mismo o con alguien

C) Moviéndote, durmiendo sobre ello, dejando que la respuesta llegue sola

9. Cuando conectas emocionalmente con alguien, ¿qué es lo que más valoras?**

A) Su mirada, sus expresiones, el lenguaje no verbal

B) El tono de su voz, las palabras que elige

C) El contacto físico: un abrazo, la presencia cercana

10. En un sueño lúcido o muy vívido, ¿qué predomina normalmente?

A) Imágenes muy detalladas: paisajes, colores, caras

B) Conversaciones, música o voces muy claras

C) Sensaciones físicas: volar, caer, tocar cosas, emociones intensas

Ahora suma las respuestas. Si tienes mayoría de A, eres visual. Tu señal telepática llegará como imágenes mentales, destellos o símbolos que aparecen de repente. Presta atención a los flashes que tienes justo antes de dormir o al despertar: ahí tu canal está más abierto. Aprende a distinguir una imagen que tú generas de una que simplemente “aparece”. En última instancia, serás capaz de enviar imágenes telepáticamente y para ti será más fácil que para otros. Estímulos telepáticos para ti a menudo incluyen un instinto interno que te obliga de repente a volver la cabeza o todo el cuerpo para echarle un segundo vistazo a algo. Tu visión periférica es importante y a menudo te proveerá con información que tu visión frontal es incapaz de darte. Esto es debido a que estos dos tipos de visión no pertenecen a una misma única red. Practica tu visión periférica y confía más en ella. Para los alumnos visuales, mientras practican en un estado alfa con los ojos abiertos deben estar atentos a cosas que les llamen la atención visualmente o que les den pistas visuales. Cuando se está en el estado alfa se es mucho más receptivo telepáticamente. En mi canal tenéis un episodio para inducir el estado Alpha para telepatía. Este estado, al cerrar los ojos durante la meditación, provoca soñar despierto o relajarse profundamente, sin llegar a dormirse. Los beneficios son reducción de la ansiedad, aumento de la creatividad, mejora de la memoria y facilitación de la concentración. Se activan mediante meditación, mindfulness, respiración lenta, yoga, o escuchando música relajante. Luego hablaremos de las distintas ondas cerebrales. 

Mayoría de B. Eres auditivo. Tu señal telepática llegará como palabras sueltas, frases que se cuelan en tu mente o cambios en tu voz interior. La voz interna que a veces ignoras puede ser tu canal más activo. Practica el silencio exterior para oír lo que ya está llegando. Para la gente auditiva sonidos y vibraciones desencadenan la conciencia telepática más fácilmente. Los alumnos auditivos y telepáticos captan cambios vibratorios muy sutiles …y a menudo pueden distinguir y diseccionar cambios en tono o frecuencia cuando otras personas no son capaces. Los alumnos auditivos son a menudo aficionados a la música. No es raro que escuchen la misma cosa una y otra vez, percatăndose de diferentes tonalidades en cada nueva vez. Y escuchar sonidos repetitivos que se dan en la naturaleza puede realmente al auditivo en ese estado alfa telepáticamente receptivo.

Mayoría de C. Eres kinestésico. Tu señal telepática llegará como sensaciones físicas, presión en el pecho o certezas súbitas sin origen claro. Ese *algo raro* en el estómago rara vez miente. No lo descartes como nervios sin preguntarte antes de dónde viene realmente.  A los alumnos kinestésicos a menudo les gusta desmontar cosas para ver cómo funcionan. Señales de “No tocar” hacen que se llenen de indignación. Esta frustración instintiva ocurre porque para entender algo completamente los alumnos kinestésicos solo quieren tocarlo. Entrar en el estado alfa y buscar esas “divagaciones” y sentimientos telepáticos cuando se agarra un objeto, una persona o incluso un espacio es más fácil para los kinestésicos que para los otros. Su entendimiento empático y telepático puede llegarle tanto por sus manos, su pelo o su piel corporal. Los telépatas o empatas kinestésicos son también aquellos que sienten “la atmósfera” de los lugares más fácilmente que los otros.

Empate entre dos letras. Eres mixto. Tienes dos canales activos, lo cual es una ventaja: recibes señales por más de una vía. Trabaja los dos y observa cuál se activa más en momentos de calma o meditación. 

Si no te sientes identificado con ninguna categoría, entonces puede que seas Espacial/Movimiento. Si aprendes mejor al moverte, eres un alumno espacial. Tanto los atletas como los bailarines y cualquiera que tenga problemas con estar sentado durante largo tiempo pertenecen a esta categoría. El movimiento es la clave de su telepatía. Necesita moverse y prestar atención a cualquier movimiento que sucede en su entorno y que provenga de cualquier fuente. Movimientos repetitivos le ponen en un estado alfa rápidamente. Los alumnos espaciales a menudo pertenecen a una especie de grupo de telépatas conocidos como cazadores y recolectores. Estos alumnos tienden a utilizar todos los datos recibidos utilizando el modo “lo que sea que le funcione telepáticamente.”

La mayoría de los humanos somos mestizos en lo que se refiere a estilos de aprendizaje telepáticos y habilidades perceptivas. Es decir, podemos usar más de un estilo. 

Para ser capaces de recibir mensajes telepáticos es preciso que tengas contigo una libreta y un bolígrafo cuando te dispongas a entrar en modo alpha. Si es en plena noche puedes usar bolígrafos con luz en la punta o el móvil. Si te es más cómodo puedes usar una grabadora. Cualquier cosa en la que puedas plasmar el mensaje recibido será de utilidad. Recuerda que no nos interesa salir del estado alpha para poder seguir recibiendo mensajes. En este sentido, escribe todo lo que recuerdes de tus sueños y documenta todas tus experiencias inusuales todos los días. Todas las entradas necesitan tener el día, la hora y la fase lunar para establecer un patrón de los mensajes.


BLOQUE 3 — El estado alfa: la puerta de entrada


Tus dos estados normales diarios son el beta y el alfa. El beta es el estado de despierto y alerta, mientras que, como ya sabemos, el alfa es el estado de adormilado o soñando despierto. El estado alfa está justo entre el estado gamma (realmente despierto) y el delta (realmente dormido). 

El cerebro funciona mediante impulsos eléctricos. Las neuronas se comunican entre sí generando pequeñas descargas eléctricas, y esas descargas tienen un ritmo, una frecuencia medible en ciclos por segundo, llamados hercios (Hz). Ese ritmo cambia según lo que estás haciendo, sintiendo o pensando. Hay cinco grandes estados:

  • 1. GAMMA — 40 Hz o más. Estado de concentración máxima. El cerebro a máxima velocidad. Se activa en momentos de aprendizaje intenso, experiencias místicas o cuando tienes una comprensión súbita. Los meditadores avanzados muestran mucho gamma. Es raro y difícil de sostener.

  • 2. BETA — 14 a 40 Hz. Estado de vigilia activa, pensamiento analítico, estrés. El modo por defecto del cerebro moderno. Este modo es el que tienes ahora mismo leyendo esto. Es el estado de la lógica, la preocupación, las listas de tareas y la adrenalina. Útil para funcionar en el mundo, pero es el mayor bloqueador de la recepción telepática.

  • 3. ALFA — 8 a 13 Hz. Estado de relajación consciente, creatividad, puerta de entrada. El cerebro se ralentiza pero no se apaga. Estás relajado y alerta a la vez. Es el estado del artista que fluye, del corredor en su ritmo, del que se ducha y de repente tiene una idea. Es el umbral entre el mundo físico y la recepción de información extrasensorial. Uno se mueve naturalmente de beta a alfa 5 veces al día: despertándose, bostezos de media mañana, bostezos de media tarde (siesta), bostezos a la noche y al dormirse.

  • 4. THETA — 4 a 8 Hz. Estado de ensoñación, hipnosis, memoria profunda y sueño ligero. Justo entre el sueño y la vigilia. Es donde ocurren las visiones, los recuerdos infantiles enterrados y las experiencias chamánicas. Muy difícil de sostener conscientemente sin entrenamiento. Los meditadores experimentados pueden entrar en theta despiertos.

  • 5. DELTA — 0.5 a 4 Hz. Estado de sueño profundo, regeneración, conciencia colectiva. El cerebro está casi detenido. Aquí no hay pensamiento consciente, pero en delta el cerebro se conecta a lo que podría llamarse la conciencia colectiva o campo de información universal. Sheldrake diría que aquí el campo mórfico actúa sin interferencia del yo racional.

La frecuencia cerebral no es solo un síntoma de cómo te sientes: es también una causa. Cuando el cerebro oscila a cierta frecuencia, libera neurotransmisores y hormonas asociadas a ese estado. Por ejemplo, el estado Beta activa el cortisol y la adrenalina para estar en alerta; Alfa activa la serotonina para calmarse y crear; Theta activa la dopamina para una mejor visión interior; Delta activa la hormona del crecimiento para regenerarse; Gamma activa el inhibidor GABA para sincronizar a las neuronas en su oscilación a alta frecuencia. 

Así pues, el estado mental genera la frecuencia, y la frecuencia refuerza el estado mental. Presta atención a los signos que te llegan cuando estás en este estado alfa de ensueño. Tu recepción telepática es naturalmente mucho más fuerte en esos momentos.

Cabe decir que las frecuencias cerebrales se pueden inducir desde fuera usando tonos binaurales, movimientos rítmicos repetitivos (caminar, nadar, correr), música de entre 60 y 80 BPM, meditación y respiración consciente y las actividades artísticas en estado de flujo. También está la frecuencia de Schumann (7.83 Hz), que es la frecuencia de La Tierra. Estos 7,83 Hz están justo en la frontera alfa-theta. Es la resonancia de la cavidad entre la superficie terrestre y la ionosfera. Cuando estás en la naturaleza, alejado de la tecnología eléctrica, tu cerebro tiende a sincronizarse con ella, lo que explicaría por qué en la naturaleza la gente reporta más experiencias intuitivas y telepáticas. Lo difícil es encontrar 30 minutos al día para entrar en el estado alfa y practicar así la telepatía. Aún así, te propondré algunos ejercicios para practicar la telepatía. El primer ejercicio podría ser intentar averiguar quién te está llamando al móvil o de quién es el WhatsApp que acabas de recibir y qué quiere. Una vez leído, intenta sentir las emociones de quien lo ha escrito. Otro ejercicio sería jugar a cartas en pareja e intentar que la pareja sepa qué cartas tiene la otra parte. También puede jugar al escondite. La experiencia ha demostrado que uno obtiene un gran salto telepático cuando pasa de la conciencia cognitiva (en su cabeza) a la conciencia consciente (en su corazón). Déjate guiar por tu corazón en estos ejercicios. 


BLOQUE 4 — Pensamientos de fondo y primer plano


Si quieres realmente despuntar en tu telepatía tienes que aceptar totalmente todas tus emociones. La honestidad emocional contigo mismo no es una opción en la telepatía, es un requerimiento. Para ello, debemos aceptar el lado tanto masculino como femenino de nuestro ser. Debemos aceptar la creatividad y la intuición femenina y la fuerza interior masculina. Pero hay algo más que aceptar: los pensamientos que no queremos tener.

Todos tenemos una voz de fondo. Una voz que murmura mientras hacemos la compra, mientras conducimos, mientras fingimos escuchar en una reunión. Esa voz habla sola, sin que se lo pidamos. Y durante años hemos aprendido a ignorarla, a taparla con música, con el móvil, con ruido. Porque a veces dice cosas incómodas. Cosas que no encajan con la imagen que tenemos de nosotros mismos. El problema es que esa misma voz, ese mismo canal de fondo, es por donde llegan los mensajes telepáticos. Cuando silenciamos los pensamientos que no nos gustan, silenciamos también los que vienen de fuera. No hay forma de abrir el canal solo a medias. O está abierto, o está cerrado. Por eso el primer ejercicio no es meditar, ni visualizar, ni practicar con cartas. El primer ejercicio es mucho más sencillo y mucho más difícil a la vez: escucharte sin juzgarte.

Siéntate en silencio unos minutos. No para vaciar la mente, sino para observar lo que hay en ella. Deja que los pensamientos pasen como nubes. Los cómodos y los incómodos. Los que te gustan y los que te avergüenzan. No los analices, no los corrijas. Solo obsérvalos. Eso es lo que Walker y White llaman sintonizar con el universo libre de radio: ese espacio interior donde el ruido fabricado cesa y lo que queda es señal pura. Porque la telepatía no exige que seas perfecto. Exige que seas honesto. Y hay una diferencia enorme entre las dos cosas. Además, hay que recordar que la antena telépata funciona siempre, las 24h los 365 días del año, por esto hay que tener paciencia. Progresa de acuerdo a tu propio programa. Recuerda que estás buscando progreso personal, no perfección. Cometerás errores, pero no pasa nada, es una parte del proceso de aprendizaje.

Los pensamientos autodestructivos tienen tres capas:

  • desmarcada

    Biológica: un cerebro diseñado para detectar amenazas que se queda atascado en alerta

  • desmarcada

    Psicológica: programas instalados en la infancia que nunca fueron cuestionados

  • desmarcada

    Relacional o colectiva: patrones absorbidos del entorno, la familia, la cultura

Lo que los hace tan persistentes es que el cerebro los trata como verdades, no como pensamientos. La diferencia entre los dos es lo que toda práctica de atención consciente, y también la práctica telepática del libro, intenta restaurar.

Otro tema relacionado con el entrenamiento telepático es el pensamiento de trasfondo y el de primer plano. Tu cerebro puede realizar diferentes tareas al mismo tiempo. Por ejemplo puede conducir y leer un mensaje en el móvil. Puedes aprender a prestar atención a los pensamientos “de trasfondo”, la vocecita que está siempre susurrando por lo bajito. 

Dos ejemplos concretos y cotidianos:

Ejemplo pensamiento de primer plano. 

Estás preparando la cena y piensas:

"Tengo que acordarme de comprar aceite mañana." Este pensamiento es consciente, voluntario, lineal. Tú lo iniciaste, tú lo controlas, tiene un propósito claro. El cerebro está en modo beta activo.

Ejemplo pensamiento de trasfondo. Estás preparando esa misma cena, con la radio puesta, haciendo movimientos automáticos. Y de repente, sin buscarlo, aparece: "Llama a tu hermano." No venía de ningún lado. No estabas pensando en él. No hay ninguna razón lógica en ese momento. Pero está ahí, con una textura diferente al resto de tus pensamientos: más quieto, más neutro, sin la carga emocional de tu propia voz. Llamas. Y resulta que él estaba pasando un mal momento justo en ese instante.

La diferencia clave es que el pensamiento de primer plano tiene tu firma: tu tono, tu preocupación, tu lógica. El de trasfondo aparece entre los demás pensamientos, casi como si viniera de un hueco. No insiste, no grita. Si no le prestas atención, desaparece. El manual Telepatía 101 dice que ahí, en ese hueco entre pensamientos, es exactamente donde vive la señal telepática. El problema es que el ruido del primer plano es tan constante que casi nunca dejamos espacio para escucharlo.

Estos pensamientos de trasfondo debes tenerlos más presentes, escuchándolos regularmente. Para ello, lo primero es apagar el ruido de la vida tanto como puedas, todos los días, y recogerte en tu paz interior. Observa todos tus pensamientos, tanto los que están en un primer plano como los que están de trasfondo. Escucha el silencio, la naturaleza… Todo lo que tienes que hacer es sintonizar. 


BLOQUE 5 — El conocimiento repentino


Según Telepatía 101, el pensamiento de trasfondo es un pensamiento telepático casi infalible. No llegó por razonamiento, no lo dedujiste, no lo leíste. Simplemente está ahí, completo, con una certeza que no admite duda. Lo reconoces porque tiene tres características distintivas:

  • Llega de golpe

  • Viene acompañado de una certeza física, no solo mental

  • El contenido suele ser información nueva, algo que tu mente no habría generado sola

Radin lo nombra presentimiento, Jung sincronicidad, Kahneman sistema 1 y Gladwell blink. Unos dicen que es un pensamiento interno generado por nuestra experiencia. Otros que lo genera la experiencia colectiva. Pero todos coinciden que ese conocimiento repentino es real, es fiable, y la mayoría de las personas lo ignora sistemáticamente. Es un toque de atención, una solución que lleva años sin aparecer. No lo desestimes, alguien te quiere avisar de algo.

Si Grinberg demostró que dos cerebros conectados reaccionan igual ante el mismo estímulo, Dean Radin fue más lejos: demostró que el cuerpo reacciona a algo antes de que ocurra. Radin investigó lo que denominó “presentimientos” o respuestas fisiológicas anticipatorias: reacciones del cuerpo que parecen activarse antes de que ocurra un evento emocionalmente significativo. Para medirlo usó sensores de respuesta galvánica de la piel, el mismo sistema que usan los detectores de mentiras.

El experimento era simple: el participante estaba sentado frente a una pantalla que mostraba imágenes aleatorias, la mayoría neutras y algunas perturbadoras. El equipo de Radin registraba las respuestas inconscientes del sistema nervioso. Lo que encontraron fue inequívoco: el cuerpo se preparaba para recibir una imagen perturbadora entre 2 y 6 segundos antes de que apareciera en pantalla. La mente consciente no sabía nada. El cuerpo, sí.

Utilizando la técnica estadística del metáanálisis, Radin examinó los resultados de más de un centenar de experimentos a lo largo de más de 20 años de estudio, concluyendo que la existencia de la telepatía, la clarividencia, la precognoción y la psicoquinesia son, de acuerdo a sus datos, indiscutibles. Después de trabajar en el Proyecto Stargate —el programa de espionaje psíquico del gobierno estadounidense—, Radin ha dedicado los últimos cuarenta años a llevar a cabo experimentos controlados que demuestran que los pensamientos son entidades reales y que podemos percibir las emociones e intenciones de otras personas a distancia.


BLOQUE 6 — Factores que potencian o bloquean la telepatía


Los aparatos eléctricos bloquean la telepatía. El lugar ideal para la sintonización es la naturaleza. Deja todos los aparatos eléctricos que llevas encima en casa, siéntate en el suelo, con la espalda contra un árbol, respira despacio e intenta conectar telepáticamente con todo lo que te rodea. Si eres visual, usa tus ojos. Si eres auditivo usa tus orejas. Si eres kinestésico, concéntrate tocando la tierra, sintiendo el viento y tocando el árbol. Si eres espacial, en vez de sentarte quieto, camina o mueve los brazos. 

Sé el recolector cazador telepático. En 30 minutos tu cuerpo habrá comenzado a sincronizarse significativamente con la onda de la madre naturaleza y tu receptividad telepática se incrementará drásticamente. Cuantas más horas pases completamente conectado con la naturaleza más rápidamente se desarrollará tu telepatía.

Además de la electricidad, altos niveles de adrenalina diarios afectan negativamente al aprendizaje telepático. La adrenalina está asociada al estrés. Si deseas comunicarte telepáticamente es muy importante eliminar el estrés de tu vida diaria. Lo cierto es que tienes que decir no a muchas cosas buenas para poder decir que sí a muchas cosas más buenas aún. Adopta la filosofía de vida llamada KISS (Keep It Simple, Stupid - “no te compliques la vida-.”) El orden, deshacerse de objetos que no usamos y no necesitamos, reír y ser feliz aumenta nuestras capacidades, no sólo la telépata. También dormir profundamente nos ayuda a conectar telepáticamente con la conciencia colectiva cada noche, algo necesario para mantener la salud emocional, espiritual y física. Oxigenar el cuerpo con respiración pulmonar completa haciendo ejercicio, risa profunda, cantar… Cuando cargas tu cerebro con un montón de oxígeno también creas endorfinas y optimizas todo lo que tiene que ver con aprender a controlar tu telepatía más y más rápido y de una manera más fácil. Debes también incluir el hierro en tu dieta para incrementar la hemoglobina, que es la que lleva el oxígeno por tu cuerpo. También tu cuerpo necesita vitamina B, ya que la glándula pineal es el centro de tu intuición. Esta está conectada a la amígdala. Si cierras tus ojos y visualizas enviar más flujo sanguíneo a estas estructuras de su cerebro, estas recibirán más oxígeno y así podrán hacer su trabajo mejor. 


BLOQUE 7 — ¿Lo imagino o es real?


Al principio algunos estudiantes declaran que la voz que oyen en sus primeras interacciones telepáticas suena como su propia “voz interna”. Es falta de práctica. A medida que practiques más sabrás reconocer las voces que oyes en tu cabeza. Si practicas 30 minutos al día todos los días normalmente se tarda un mes en reconocer las voces. Si tienes dudas sobre si son pensamientos o mensajes, apunta todo lo que recibas y pregúntate: ¿conocía yo esta información?, ¿el lenguaje es distinto al mío? 

El análisis de los contenidos de las interacciones telepáticas debería decirte si estás agregando información o si estás recibiendo la de alguien que no eres tú. Este análisis debes efectuarlo una vez ya has recibido la información, nunca mientras la estés recibiendo. Mantente telepáticamente receptivo hasta que se haya acabado la transmisión y después analiza lo recibido. También analiza el lugar dónde estabas al recibir el mensaje, tu estado de ánimo en ese momento, tu reacción corporal y en qué parte del cerebro lo has recibido.


BLOQUE 8 — Protocolos de contacto telepático


Imaginemos que estamos sentados en un bosque, respirando profundamente, tranquilos. En ese momento lanzamos una pregunta al aire y telepáticamente recibimos una respuesta. ¿Podemos fiarnos de esa respuesta? ¿Quién nos la ha dado? Realmente no sabemos si es un elfo el que nos ha respondido, un ser de otra dimensión, un extraterrestre o un guía espiritual. Es lógico pensar que si no preguntaste a nadie en particular, cualquiera puede responder. Y eso hace pensar, ¿estaré loco? La diferencia clave entre locura y telepatía es el contenido y el control. En la psicosis las voces son intrusivas, persecutorias, incontrolables y desconectadas de la realidad compartida. La recepción telepática, según todos los investigadores, es sutil, intermitente, coherente con la realidad y, sobre todo, verificable. Si lo que recibes puede contrastarse con hechos reales, no es psicosis. Si no puedes distinguir cuándo estás recibiendo y cuándo no, conviene hablar con un profesional antes de seguir.

Si quieres hablar con una raza específica, necesitas dirigirte telepáticamente a ellos como un colectivo. También puedes preguntarle directamente a una persona específicamente si la conoces o conociste. Ten presente también que puede que esa persona no quiera responderte, así que no fuerces las cosas. Pero lo normal es que cuando se pregunta con educación, honestidad y de corazón parece que eso es tenido en cuenta y se obtiene una respuesta mucho más rápidamente que cuando se pregunta por preguntar. Ten en cuenta que la telepatía que conecta al universo no es usada para cotillear o gastar bromas. Al igual que tú, el telépata que está al otro lado es un ser adulto y serio que intenta ayudarte. Si el mensaje viene de un principiante telepático (otro humano de la Tierra) puede que sea débil y no te llegue tan claramente. A menudo el pensamiento de fondo repentino de alguien que decide responderte aparece de golpe en tu mente, sin ningún motivo, detrás de los pensamientos que están en primer plano. Esta respuesta puede venir acompañada de alguna respuesta corporal como el vello de punta, de ganas de estar en silencio para seguir recibiendo, de un gesto instintivo como levantar las manos o agachar la cabeza para oír mejor, saludar a esa presencia que notas a tu lado o girar la cabeza buscando a tu interlocutor. Ese mensaje puede hacer que de repente tengas la necesidad de llamar a alguien, en cuyo caso es un mensaje terrestre. Los mensajes extraterrestres son distintos y los diferenciarás claramente porque son más claros. Puede que al principio no sepas quien es el recipiente y que no se te permita verlo inmediatamente, ya que necesitan confiar en ti. Se recomienda adoptar un tono educado y respetuoso en las conversaciones telepáticas con miembros de las naciones telepáticas. A más claridad en la recepción, más avanzado será tu interlocutor. Se recomienda preguntar si hay reglas en la comunicación para no ser grosero con el otro. Actúa como si fueras a casa del Dalai Lama. Piensa que tus acciones son telepáticamente observadas y juzgadas. Comienza todos los diálogos presentándote como quieres ser llamado. Tus pensamientos deben ser respetuosos. Declara tus intenciones de manera respetuosa, simple, clara y honesta en una simple frase. De lo contrario puede que el contacto no se dé. Recuerda que las naciones telepáticas quieren ayudar y desean conocer tus intenciones de corazón. Tus pensamientos tienen que acompañar tus acciones. Intenta también tener tiempo y no cerrar la comunicación hasta que la otra parte esté de acuerdo en ello. Esto no es sólo educado sino que es crucial si no quieres interrumpir el contacto establecido con tu remitente y quieres llegar al fondo de la conversación. Es posible que consideren en algún momento que la respuesta a tu pregunta no es de tu incumbencia. Respeta. Una vez que la comunicación se ha acabado, por favor asegúrate de darle las gracias al individuo con el que has hablado y despídete de él de una manera educada. Si deseas más conexiones y charlas en el futuro con ellos, díselo. Un ejemplo protocolario sería: Hola, mi nombre es ___ y he viajado hasta aquí para hablar con usted telepáticamente. Estoy aquí porque quiero conocerlo a usted y a su gente mejor. La telepatía es algo nuevo para mi pero me gustaría aprenderla correctamente.  Perdone si cometo algún error. Puedo contarle algo sobre mi y también hacerle algunas preguntas. Gracias por compartir conmigo. 


BLOQUE 9 — El agobio telepático y la búsqueda de equilibrio


Tras este primer encuentro telepático, un 98% de los humanos está abrumado y cansado. El esfuerzo mental y la certeza de que has tenido un encuentro telepático con un ser de otra raza te dejará sin palabras. Será algo difícil de digerir, física, emocional y espiritualmente, pero el esfuerzo vale la pena. No reprimas tus emociones, sé honesto contigo mismo para conocerte mejor. No puedes esperar entender de verdad a otra persona emocionalmente si no te entiendes a tí mismo. Entendemos que hablar con un ser de otro mundo puede ser una experiencia increíble y digna de ser narrada, pero mantén los pies en la tierra y vuelve a tu rutina lo antes posible para no volverte loco. Un baño relajante puede también venirte bien. Relajarse física, emocional y espiritualmente como sea mejor para ti ayuda a la vuelta a la normalidad. Te va a llevar tiempo entender y asimilar tu nueva realidad. Paciencia. Tómate tu tiempo para asimilarlo y para seguir contactando. No te obsesiones. Y ten cuidado también a quien le cuentas este hallazgo porque pueden tomarte por loco. Lo mejor es buscar a alguien que practique la telepatía, como tú, para poder compartir experiencias y conocimiento en confianza. No intentes procesar este viaje telepático a solas, te ralentizará y desequilibrará emocionalmente. Nunca sabes a dónde te puede llevar la telepatía, así que busca una persona que te guíe en el camino. Podemos ver la telepatía como un superpoder, y como cualquier poder, conlleva su responsabilidad. Recuerda también que tu mundo es este, que eres padre, madre, esposo, esposa, amigo/a, amo/a de casa, trabajador/a, etc. Ahora caminas con un pie en el mundo físico y otro en el mundo invisible. Tendrás que practicar hacer esto durante periodos cada vez más largos antes de que puedas mantener cómodamente todo en equilibrio. Y lo de mantener el equilibrio no es negociable. 


CONCLUSIONES


Hemos recorrido un camino que empezó con una pregunta incómoda: ¿y si la telepatía no es ciencia ficción sino ciencia ignorada?

Frederic Myers la nombró en 1882. Rupert Sheldrake la filmó en un perro llamado Jaytee. Jacobo Grinberg la midió con electroencefalograma en dos cerebros separados por paredes de plomo. Dean Radin demostró que el cuerpo la recibe antes de que la mente consciente sepa que existe. Y T'ni, desde una nave en la montaña Sandia, lleva años diciéndonos que simplemente la hemos olvidado.

Cuatro fuentes distintas. Cuatro métodos distintos. Una misma conclusión.

La telepatía no es un don reservado a elegidos ni una superstición de otra época. Es una habilidad biológica que la evolución no eliminó porque nunca dejó de ser útil. Lo que sí hizo la modernidad fue enterrarla bajo capas de ruido, tecnología y la convicción de que solo existe lo que puede medirse con los instrumentos que ya tenemos.

Pero los instrumentos mejoran. Y cada vez que mejoran, encuentran lo que antes era invisible.

El cerebro humano oscila de forma natural a 7.83 Hz cuando está en reposo y en contacto con la tierra. Exactamente la misma frecuencia a la que resuena la ionosfera de nuestro planeta. No es casualidad. Es biología. Somos, literalmente, animales diseñados para estar en sintonía con el mundo que nos rodea, y probablemente, con los demás.

Lo que el experimento de Radin demostró es quizás lo más revelador de todo: el cuerpo sabe antes que la mente. Esa sensación en el estómago, ese presentimiento que ignoraste, ese pensamiento que apareció de la nada y que decidiste descartar como fantasía, no eran ruido. Eran señal.

El problema no es que no recibamos mensajes telepáticos. El problema es que no hemos aprendido a escuchar.

Y escuchar, como cualquier habilidad, se entrena.

Grinberg lo demostró con meditadores cuyos resultados mejoraban con la práctica. El libro lo estructura en bloques progresivos por una razón: porque el canal existe en todos nosotros, solo necesita ser abierto con paciencia, honestidad emocional y la disposición a confiar en lo que el cuerpo ya sabe.

¿Son Su Walker y el Reverendo White Otter unos privilegiados en contacto con seres de otro mundo? ¿O son dos personas que encontraron la forma de escuchar lo que todos podríamos escuchar si apagáramos el ruido el tiempo suficiente?

Quizás esa pregunta no tiene una respuesta única. Quizás la respuesta depende de hasta dónde estés dispuesto a llegar tú.

Lo que sí es cierto es esto: la próxima vez que un pensamiento aparezca de la nada, completo, con una certeza que no puedes explicar, antes de descartarlo, hazte una sola pregunta.

*¿Lo generé yo, o simplemente llegó?*


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